Cuando todo hacía suponer que la Cámara de Representantes de Estados Unidos iba a aprobar el plan de rescate financiero de US$700.000 millones, los legisladores dieron un viraje inesperado y por 228 votos en contra (de los cuales 133 --sorpresivamente la mayoría-- fueron republicanos) y 205 a favor, rechazaron la propuesta de George W. Bush para intentar el salvataje.
La decisión causó de inmediato el desplome de los mercados en el mundo, empezando por el de Wall Street, que sufrió la peor caída de su historia (Dow Jones perdió 777 puntos) y de paso arrastró al resto de los mercados.
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Destino de la BVL depende de cómo se defina la situación en EE.UU.