COLOMBIA. ELN
Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. Presionados por el cerco militar que venían sufriendo, cuatro subversivos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se entregaron a las autoridades luego de matar a su comandante.
Tres hombres, entre ellos un menor de edad, y una mujer, pertenecientes a la compañía Camilo Cienfuegos del ELN --el segundo grupo subversivo más importante en Colombia, detrás de las FARC--, llegaron hasta el corregimiento El Plateado, en el departamento del Cauca, al suroeste del país, donde relataron que la falta de alimentos y los malos tratos que recibían los llevaron a desertar del grupo terrorista y matar a su jefe, Fabián Gómez, y a su escolta.
"Decidimos matar a Gómez el pasado jueves. Estábamos junto a un riachuelo muy agotados de caminar por la selva, teníamos hambre y estábamos cansados de aguantar de él todos los improperios a los que nos tenía acostumbrados. Él nos había mandado a una comisión para la loma, pero sabíamos que allá no había nada qué comer, por eso decidimos devolvernos. Cuando regresábamos lo vimos. Ya habíamos pensado que en el menor descuido lo íbamos a pelar (matar) y luego nos volábamos", narró 'Figura'.
Contó que al llegar al campamento encontró al jefe subversivo conversando con su hombre de seguridad y le descargaron cinco tiros a cada uno y huyeron. Indicó que los disparos alertaron a los demás subversivos que intentaron perseguirlos, pero desistieron por el ruido de un helicóptero de la policía que sobrevolaba la zona.
NARCOTERRORISTAS
Asimismo, los subversivos ratificaron las informaciones de inteligencia que indican que el ELN, en una alianza con Los Rastrojos --ejército privado al servicio del narcotraficante 'Comba'--, se ha apoderado de aproximadamente diez mil hectáreas de tierra en el Cauca y parte de la costa pacífica, donde cultivan coca y procesan cocaína.
Este nuevo episodio recordó el acaecido en marzo pasado, cuando Pedro Montoya 'Rojas', entonces jefe de seguridad del comandante de las FARC 'Iván Ríos', mató a su superior cuando dormía y le cercenó la mano para llevarla como prueba a las autoridades.
'Rojas' no fue procesado por ese asesinato y recibió del Gobierno unos 840.000 dólares de la recompensa de 2,5 millones de dólares que se ofrecía por 'Ríos'.