Roussel Coronado tiene 2 años y medio de edad. A los cuatro meses de vida enfrentó con éxito el diagnóstico de cirrosis hepática terminal por atresia (ausencia de la abertura natural) de vías biliares, una enfermedad congénita. Recibir parte del hígado de una persona generosa, solidaria y anónima le bastó para seguir disfrutando de las caricias de su mamá. Este es solo uno de los casos de pacientes que han vuelto a vivir gracias a un trasplante. Sin embargo, hay alrededor de 1.300 niños, jóvenes, adultos y adultos mayores que están esperando un órgano para seguir viviendo. Y todo por falta de donantes.
Rosario Hidalgo (33) tiene insuficiencia renal desde el 2000 y ya se encuentra en fase de trasplante, pero desde hace dos años sigue esperando.
Según Víctor Hugo Torres, jefe del Programa Nacional de Trasplantes, "cualquiera sea el número de pacientes que están en lista de espera, solo una tercera parte logra el trasplante. De las dos restantes una muere indiscutiblemente y la otra espera un tiempo más, de acuerdo con sus condiciones. Es una situación que se repite en todo el mundo", señala.
En lo que va del año se han realizado 105 intervenciones de trasplante de diversos órganos. El trasplante forma parte de un tratamiento médico que mejora, prolonga y salva muchas vidas, pero que demanda la participación directa y voluntaria de las personas, al donar sus órganos en caso de muerte cerebral.
No basta con registrar 'Sí' en nuestro DNI para ser donantes, pues en la mayoría de los casos la familia decide. Si su deseo es genuino, hable con ellos. Luego llame al hospital Guillermo Almenara, al 324-2983 anexos 4455 y 4184 para coordinar su inscripción en el libro de donantes del Perú y salvar varias vidas.
SEPA MÁS
4El donante vivo puede ceder uno de sus órganos dobles (pulmones o riñones). En el caso del hígado se puede dar parte de él, ya que tiene ocho segmentos y cada uno de estos se comporta como unidad independiente.
4La ignorancia suele generar confusiones sobre la muerte cerebral. La persona muere por dos causas: por un paro respiratorio o por muerte encefálica o cerebral. Con un paro respiratorio los órganos dejan de funcionar en minutos. Con la muerte cerebral pueden funcionar por dos o tres días más. En ese lapso pueden aprovecharse los órganos.
4La donación de órganos está regulada por la Ley 28189 .