LAS CONCESIONES VIALES EN LIMA
Por Arturo Woodman. Empresario
Uno de los mayores problemas de Lima es la congestión del tránsito, que se incrementa año tras año a pesar de los esfuerzos que realizan las diferentes municipalidades.
Las razones para este problema son varias: el crecimiento de las unidades de transporte (público y particular), el desorden en el manejo --sobre todo de las combis-- calles en mal estado, el precario sistema de semaforización sin sincronización y la falta de vías expresas y 'by-pass'.
Los estudios reflejan que Lima tiene un déficit de infraestructura vial cercano a los US$5.000 millones y debido a ello no permite un fluido normal del tránsito y en contramano los presupuestos a las municipalidades solo les permiten invertir entre US$100 y US$150 millones anuales y por lo tanto será difícil lograr una adecuada solución definitiva. Será difícil también superar el déficit existente, que demandaría hasta 30 años. La solución está en impulsar las concesiones o que el Gobierno Central aporte el dinero necesario, circunstancia que parece muy complicada.
Es obvio que al concesionarse tendrá que aceptarse el cobro de un peaje, aunque este actualmente está desacreditado a raíz de los inconvenientes presentados en la vía expresa del Callao, producto de una deficiente negociación que le permitió al concesionario cobrar antes de concluir un aceptable avance de obra pues el tramo era corto. Sin embargo hay que tener presente que las concesiones y sus peajes son necesarios para lograr acortar el déficit y superar los inconvenientes de pérdida de tiempo e incomodidades que tienen millones de limeños.
Reitero, es necesario realizar obras que faciliten el tránsito para que el traslado masivo de los usuarios y sus vehículos sea fluido; entre ellos el importante proyecto que está construyendo la Municipalidad desde Chorrillos hasta Naranjal. Además será necesario concluir el tren eléctrico, adecuar el tren de Callao a Chosica --que se usa de noche para transportar carga-- para que sirva para el transporte de pasajeros, implementar la costanera Chorrillos-Callao e iniciar un proyecto de metro subterráneo como tienen hace tiempo las metrópolis del mundo y principales ciudades de Sudamérica.
Las ventajas de las concesiones con peajes que se han implementado en las carreteras del país son múltiples y tanto los transportistas como los usuarios ya reconocen los beneficios. Con mayor razón este sistema será aceptado por los millones de limeños quienes apreciarán las ventajas de circular y llegar con rapidez al trabajo sin tener los inconvenientes y gastos extras que ocasiona un tráfico deficiente y enormemente congestionado.