Por Luis Felipe Gamarra
Dicen que los Kriete representan ese modelo de dinastía que se origina con la llegada de un migrante a América Latina sin un centavo en los bolsillos, pero con un instinto animal para hacer dinero. Richard Kriete llegó a El Salvador a principios del siglo XX. Antes de 1940, ya había comprado el 30% de las acciones de Transportes Aéreos Centroamericanos (Taca). Desde entonces, sus herederos se encargaron de transformar una empresa de carga, que repartía correos entre El Salvador, Honduras y Guatemala, en una aerolínea comercial que conecta 39 destinos en 22 países del continente americano. En 1999 el grupo fundó Taca Perú y conectó Lima con 15 destinos en América Latina. Inesperadamente, Roberto Kriete, presidente ejecutivo de Grupo Taca, acaba de anunciar el cambio de imagen corporativa de Taca, en medio de una crisis aerocomercial por la que muchas empresas han quebrado o han cancelado frecuencias y rutas.
¿Lanzar su nueva imagen en plena crisis tras el alza del petróleo es parte de su estrategia comercial?
Empezamos hace tres años y se mejoró el producto. El anuncio de todos los cambios tenía que ir acompañado de un cambio en la imagen visual. Pero no queríamos lanzar una nueva imagen sin haber desarrollado un mejor producto. Hemos esperado tener todo listo para presentar la imagen. Esta es la culminación de un proceso. Hemos invertido mucho en mejorar el interior de los aviones, elevar las eficiencias de la empresa, mejorar la comida a bordo. Los cambios apuntan a mejorar el negocio en un panorama de crisis y el rendimiento, para ganar más a partir de procesos más rentables.
El panorama es bastante sombrío para la aviación comercial. Muchas aerolíneas han quebrado y muchas otras han reducido sus frecuencias y sus rutas. ¿De qué manera afectó la crisis del petróleo a Taca?
Atravesamos una crisis, pero no tan radical como la del 2001. El 11 de setiembre representó para las aerolíneas que dependían de Estados Unidos una disminución de 30% en el tráfico. Nosotros tuvimos que lanzar programas agresivos de reestructuración de pasivos, tirarlos a largo plazo, y reestructurar la flota reemplazando la del Boeing 737-200 por Airbus más eficientes. Quitamos la comida a bordo, las almohadas y las frazadas. Fue un programa de supervivencia... y sobrevivimos.
¿Qué cambios se han visto obligados a implementar a partir del alza del precio del petróleo?
Ha sido una situación difícil para todos. El alza del petróleo pasó factura a las tarifas. Los precios se han incrementado, pero no solo para Taca. Este cambio de imagen representa una estrategia para seguir creciendo y desarrollar nuevos mercados para segmentos importantes.
¿Es probable que se venga un nuevo incremento en las tarifas de Taca a partir de este cambio de imagen?
Esto no va a tener ningún impacto en las tarifas porque no las determinamos nosotros, sino el mercado. Si llega una empresa que cobra menos, Taca va a tener que bajar sus tarifas. Dentro de la situación actual, vamos a dar un mejor producto.
¿Han hecho proyecciones sobre el impacto que va a tener este lanzamiento?
Proyectamos crecer en el factor de ocupación de nuestros aviones, de 76% a 84%. Queremos que haya mayor participación en nuestro programa de viajero frecuente, que nuestros clientes ganen puntos, millas, para que vuelen, se vayan de vacaciones y aprovechen la mecánica del programa Distancia, que ofrece seguir acumulando millas cuando se utilizan las estadías en hoteles, consumo en restaurantes y alquiler de autos.
¿Qué monto han invertido en la nueva imagen de Taca?
La inversión más fuerte ha estado en la comida y en los cubiertos, que van a ser de metal. Hemos invertido en nueva vajilla de porcelana, en un sistema de entretenimiento, en reemplazar la funda de los asientos por cuero y en más espacios para estirar las piernas para todas las clases, sobre todo para la clase ejecutiva. Incluso en la pintura de las naves, los uniformes y los mostradores. En costos, hablamos de US$8 millones o US$10 millones hasta el 2009. En comida invertimos US$35 millones.
La inversión de Taca implicó la compra de 11 aviones Embraer. ¿Cuánto costó esa compra?
Son US$330 millones. Estos aviones vendrán equipados con todas las mejoras que hemos anunciado. Los Airbus pasarán por un proceso de mejora.
¿Qué pasó con la anterior imagen? ¿Dejó de funcionar?
La anterior imagen funcionó por muchos años. Pero ahora, cuando hacemos encuestas, vemos cómo el pasajero percibe a Taca. Queremos que los cambios realizados, que vinieron de escuchar a nuestros clientes, vayan de la mano con una imagen que responda a esas expectativas. La nueva imagen sirve para dar empuje a esta ampliación de productos.
¿Van a ampliar rutas o frecuencias en América Latina?
A diferencia de otras empresas del sector, este año hemos abierto las rutas Lima-Río de Janeiro, Lima-Medellín y Lima-Guatemala. Estamos uniendo puntos. Hemos abierto San José-República Dominicana y San José-La Habana. Con los Embraer vamos a trabajar mucho en el Caribe, porque son naves más eficientes, más chicas. Tenemos 80 rutas en estudio, pero todavía no podemos hacer más anuncios.
Daniel Ratti, presidente de Taca Perú, anunció que a partir del primer trimestre del 2009 ampliarán sus frecuencias al Cusco y podrían entrar a operar nuevas rutas domésticas. ¿Cómo marchan estos planes?
Siguen en estudio.
Ratti aseguró incluso que iban a empezar con Iquitos y Arequipa, justamente a partir de la llegada de las naves Embraer...
Bueno, Iquitos y Arequipa son las ciudades más importantes para nosotros, después del Cusco, donde en algún momento vamos a querer volar más. Estamos en ese análisis. La coyuntura hace que las cosas se revisen bajo una óptica diferente. Pero el plan específico, de lanzamiento de rutas internas, lo tenemos. A veces Daniel puede ser un poco optimista. Pero preferimos no anunciar todavía una fecha ni los lugares. Es un proyecto que no vamos a materializar todavía.
¿Qué tan importante es el Perú para Taca?
Tan importante que la empresa se llama Taca Perú y no solo Taca. Mira, si ves el nuevo logotipo y la pintura de las naves, tenemos la bandera del Perú pintada en la cola de los aviones. Es y seguirá siendo el 'hub' (punto de interconexión) más importante para Sudamérica.
Los especialistas en materia económica señalan que los turistas de Estados Unidos, el mercado más importante para América Latina, van a viajar menos como consecuencia de la crisis financiera que enfrentan. ¿Cómo van a afrontar este panorama?
Para nosotros representa una oportunidad. No es que los estadounidenses vayan a viajar menos, sino que van a alterar sus patrones de viaje. Con el euro tan caro (una Coca-Cola en Europa vale US$9), muchos norteamericanos que viajaban a Europa van a escoger Centroamérica y México para sus vacaciones. Eso nos da una ventaja que debemos explotar. Que nuestras economías giren en torno del dólar y no del euro nos hace más competitivos. Incluso podemos traer europeos, a quienes les sale más barato venir a la región. Hay oportunidades de desarrollo para el Perú y para toda la región.
¿Van a abrir rutas a Europa?
No tenemos planes al respecto.
¿Qué impacto ha tenido la firma del TLC de México y de República Dominicana con Estados Unidos ? ¿Qué creen que pasará con el Perú una vez que se ponga en marcha el TLC con Estados Unidos?
Tenemos una mejora sustancial a partir de los TLC. En El Salvador están creciendo las exportaciones no tradicionales al segundo ritmo más importante de la región. Creo que los TLC son el camino para desarrollar Centroamérica, aunque falta mucho para explotarlos. Estos TLC representan una apertura del mercado con la que los productos de América Latina van a ser exportados, lo que generará más y mejores puestos de trabajo. Eso favorece a las líneas aéreas porque, en un ambiente con más desarrollo y riqueza, la gente viaja más y nosotros crecemos.
¿Con una América Latina más integrada a nivel económico, Taca ha cambiado su imagen para concentrarse en un segmento más corporativo?
Nosotros apuntamos a lo que llamamos el latino moderno. Es una persona que viaja por turismo pero que también viaja por negocios. Aprovecha sus viajes para visitar a su familia y a sus amigos. Pero nuestro giro siempre está ligado al turismo, apoyamos al turismo en toda la región.
Existe un mayor compromiso de las empresas con el respeto al medio ambiente. ¿Taca implementará mejoras de tipo técnico que busquen disminuir sus emisiones de gases carbónicos?
El porcentaje que representa, a escala global, el daño de las líneas aéreas al medio ambiente es de 2%. Las flotas nuevas contaminan menos que los aviones viejos. Los representantes de Airbus me explicaron que sus naves producen 30% menos cantidad de CO2. Pero vamos a hacer más. Queremos tener plantaciones, para canjearlas por créditos de carbono. Estamos en la fase inicial. El objetivo es dejar una huella de carbono igual a cero. Si contaminamos, queremos invertir lo necesario para compensar lo que estamos haciendo.
LA FICHA
Nombre: Roberto Kriete Ávila.
Profesión: Economista.
Edad: 55 años.
Estudios: Universidad de Santa Clara, California, Estados Unidos. Hizo una maestría en Administración en el Boston College, Massachusetts, Estados Unidos.
Cargo: Presidente de la junta directiva y presidente ejecutivo.
Empresa: Grupo TACA, que en el pasado se llamó Transportes Aéreos del Continente Americano. La familia Kriete es dueña y accionista mayoritaria.