INICIATIVA DE EL COMERCIO ES BIEN RECIBIDA
Ante la alerta y el llamado planteados por El Comercio en su editorial de ayer con respecto al aumento de los conflictos sociales en el país, líderes políticos y autoridades de distintas partes del territorio nacional coincidieron en ponderar, en toda su dimensión, la utilidad de las mesas de diálogo en la solución de problemas.
El presidente regional de Lambayeque, Yehude Simon, dijo que el Gobierno debe empezar a escuchar a la población para buscar respuestas a sus problemas, y no esperar a que la situación se torne insostenible para acudir al diálogo como un mecanismo de solución.
Indicó que es indispensable que el Gobierno promueva mesas de diálogo a tiempo, pero también que los grupos y partidos políticos que constituyen la oposición dejen el oportunismo de lado y presenten propuestas que ayuden al desarrollo del Perú.
Los presidentes regionales de Junín, Vladimiro Huaroc, y de Pasco, Félix Rivera, coincidieron con Simon y aseguraron que las mesas de diálogo son la mejor manera de prevenir los conflictos sociales. Ambas autoridades regionales señalaron que, por ello, estas deben estar formadas por los representantes de los distritos o provincias donde se ubica el conflicto, además de las autoridades de los gobiernos regionales, Poder Ejecutivo y los funcionarios de las empresas involucradas.
En la misma línea, el Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE) acordó ayer abrir una mesa de diálogo a fines de este mes con el propósito de que el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, y los titulares de las carteras de Economía y de Vivienda escuchen y conozcan la problemática de los gobiernos locales y las propuestas que tienen para hallar una solución.
"Si los ministros no nos llaman a dialogar, nosotros les pedimos hacerlo, pues el Perú no es solo Lima", comentó el presidente de AMPE y alcalde de Trujillo, César Acuña, quien demandó al Gobierno Central destinar más recursos a las provincias para realizar obras y lograr una verdadera política de descentralización en el país.
El jefe de la Unidad de Prevención de Conflictos de la Presidencia del Consejo de Ministros, Juan Manuel Figueroa, también respaldó la formación de mesas de diálogo, pero indicó que muchas veces estas se frustran por la influencia de terceros con evidentes ambiciones políticas.
Figueroa informó que gran parte de estos terceros son militantes de Patria Roja, agrupación que, aunque "solo cuenta con el 0,5% de la votación nacional", tiene tiempo "para recorrer el país y propiciar los conflictos sociales que hoy nos aquejan".
El flamante ministro de Trabajo, Jorge Villasante, también se declaró partidario de las mesas de diálogo, y dejó abierta la posibilidad de sentarse a conversar con los sindicatos que promueven paralizaciones y protestas para los próximos días, con la finalidad de hallar soluciones.
DEL CONSULTOR
Debemos crear cultura de diálogo*
Para evitar los conflictos sociales (como los reportados por la Defensoría del Pueblo) es muy importante establecer un sistema constituido por varias instituciones para informar, prevenir, resolver y hacerles seguimiento. Pero no solo dentro de la Presidencia de Consejo de Ministros (PCM), ya que el Estado no puede solo con todo.
Por tal motivo sería importante crear, a mi modo de ver, grupos integrados por las autoridades locales, la Iglesia, las organizaciones de base, así como informantes calificados que puedan servir para la función de análisis, información y prevención de los conflictos. Debemos tener en cuenta que en esta problemática existe un gran ausente: los gobiernos regionales. Allí tenemos un gran reto.
De otro lado, así como debemos prevenir y resolver los conflictos, también tenemos que hacer un seguimiento a los ya concluidos para que estos no vuelvan a aparecer tiempo después. Muchas veces las comunidades reclaman que los acuerdos a los que se llegaron no se cumplen. Este, el seguimiento de los conflictos, es uno de los elementos claves para evitarlos.
Otro tema importante es establecer una cultura de diálogo, desde la educación pública, para fomentar la idea de tolerancia y participación en nuestra sociedad, ya que no tenemos una tradición en el manejo y la solución de conflictos.
* CARLOS ARAMBURÚ. Antropólogo