ROMA [EL COMERCIO / AGENCIAS]. La cultura moderna empuja a Dios fuera de la vida de las personas, causando que naciones alguna vez ricas en fe religiosa pierdan sus identidades, advirtió el papa Benedicto XVI.
"Hoy naciones alguna vez ricas en fe y vocaciones están perdiendo su propia identidad, bajo la dañina y destructiva influencia de una cierta cultura moderna", dijo Benedicto XVI, quien ha presionado para que la religión reciba más espacio en la sociedad.
El jefe de la Iglesia Católica endureció su tono en la misa celebrada con los 253 obispos y cardenales que participan en el sínodo hasta el 26 de octubre en representación de 1.100 millones de católicos.
"La muerte de Dios, proclamada por las sociedades secularizadas, conduce a la arbitrariedad del poder, a los intereses egoístas, la injusticia, la explotación y la violencia bajo todas sus formas", deploró el Sumo Pontífice.
Benedicto XVI dirigió una advertencia a los cristianos incoherentes, tentados por la rebelión, señalando que Dios ha debido recurrir a menudo al castigo.
El Papa, sin embargo, moderó sus palabras al señalar que "si en ciertas regiones la fe se debilitó hasta apagarse, siempre habrá otros pueblos dispuestos a acogerla". Y añadió su certeza de que el mal y la muerte nunca tienen la última palabra y que es Jesús quien gana al final, siempre.
Por primera vez un representante del judaísmo, el gran rabino de Haifa (Israel), Shear Yashyv Cohen, tomará la palabra hoy ante el sínodo para exponer el punto de vista judío sobre los textos bíblicos.
PARA RECORDAR
Leerán la Biblia
En seis días y siete noches, 1.250 lectores, desde el Papa hasta el actor y director de cine Roberto Benigni, leerán ininterrumpidamente la Biblia en una retransmisión televisa en directo sin precedentes, que comenzó ayer.
De otras religiones
Entre los 1.250 lectores elegidos, de las cerca de 180.000 peticiones recibidas para participar en esta maratón bíblica, también se encuentran representantes de otras religiones, 6 musulmanes y 16 judíos, como Piero Terracina, superviviente de Auschwitz.