Por Jorge Saldaña Ramírez
Los sucesos políticos de impacto se hacen de a poquitos y dejan lecciones. El último fin de semana renunció Mario Pasco Cosmópolis como titular del Ministerio de Trabajo. ¿Qué pasó? Dimitió porque el pleno del Congreso aprobó --en la tarde del jueves-- una ley que transfería del sector Trabajo al de Producción la competencia para el desarrollo de las microempresas y pequeñas empresas (mypes) que dan empleo al 80% de los 14 millones de peruanos aptos para laborar y que contribuyen con el 42% del producto bruto interno a través de tres millones de unidades empresariales.
Pero ¿cuál fue el itinerario de la renuncia? Todo sucedió el último jueves. Muy temprano por la mañana de ese día Pasco llegó al Congreso preocupado porque se había enterado de que el primer tema de la agenda legislativa era la dación de esta ley de traslado de competencias que implicaba un duro golpe a sus fueros.
Dicen incluso que Pasco pretendió presentarse en el hemiciclo, pero luego desistió de hacerlo porque el presidente del Congreso, Javier Velásquez, le habría dicho que este tema recién se resolvería la semana próxima.
Lo que no contó Pasco es que cuando retornaba a su oficina de la avenida Salaverry, su colega de Producción, Rafael Rey, ingresaba al Congreso con la única finalidad de sacar la ley. Para eso se instaló en una de las salas contiguas al hemiciclo y desde allí empezó a reclutar los votos necesarios para aprobar la norma que ya estaba lista desde junio para votarse .
Rey estuvo menos de una hora en el Parlamento, pero lo suficiente para lo que vendría después.
Entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde de ese mismo jueves, y luego de llamadas telefónicas de ida y vuelta entre Palacio de Gobierno y el Congreso, se articuló la adhesión de 61 legisladores, empezando por los apristas --quienes al comienzo estaban divididos en este tema--, continuando con los humalistas, upepistas, fujimoristas, Alianza Parlamentaria y la novísima bancada de Alianza Nacional. Nadie le hizo caso a Unidad Nacional, cuando alertó que una ley parecida fue observada en agosto del 2006 por el actual Poder Ejecutivo. "¡Vidaurre contra Vidaurre!", expresó Raúl Castro.
"¡Okey, vamos al tema de fondo!", habría dicho el presidente de la Célula Parlamentaria Aprista (CPA), Aurelio Pastor, al confirmar que había una mayoría multipartidaria a favor de la ley. El comentario que soltó después el aprista Luis Negreiros a su colega de Renovación Wilder Ruiz fue sintomático: "¡Esta ley es tuya!". Moraleja: cuán importante es que un ministro de Estado goce de respaldo parlamentario.