Por Fabiola Torres
Aunque solo el 2% de golosinas que se consumen en el país proviene de China, la alerta internacional por los caramelos y leche en polvo contaminadas con melamina ha puesto nuevamente en evidencia el débil sistema de vigilancia sanitaria en el Perú, donde también persiste la fabricación y venta de golosinas sin registro sanitario.
Una semana después de que la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) emitiera una norma para suspender la comercialización de leche en polvo procedente de China y de productos que la contengan entre sus ingredientes, solo la Municipalidad de Lima se ha encargado de verificar el cumplimiento de la medida en el Cercado. Ni las direcciones de salud, ni los concejos distritales ni la Comisión de Defensa del Consumidor del Indecopi han realizado acciones de vigilancia.
La Asociación de Industriales Lácteos aseguró que el Perú no importa leche china en polvo y que las fábricas nacionales de golosinas no la utilizan para elaborar sus productos. No obstante, se importan 204 productos comestibles de China, de los cuales cinco contienen entre sus ingredientes leche en polvo. Entre ellos figuran los conocidos caramelos White Rabbit, según la Digesa.
La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) conoce el tipo y la cantidad de productos chinos comestibles importados este año, pero no ha publicado los datos. La Digesa tampoco los ha solicitado hasta el momento. Además, siguen pendientes los resultados de los análisis a las golosinas chinas incautadas hace una semana en el jirón Paruro. Según voceros de la Digesa, los exámenes fueron encargados a un laboratorio extranjero. No precisaron la fecha en que los darán a conocer.
Christian Rosenthal, subgerente de Fiscalización de la Municipalidad de Lima, precisó que hasta la fecha se han incautado de manera preventiva unos 500 kilos de golosinas chinas. El destino de la mercadería dependerá de los resultados de los análisis de la Digesa. Además, las cadenas de supermercados Metro y Wong recibieron circulares de la Municipalidad de Lima para retirar los productos que contengan como ingrediente leche china en polvo. Este Diario verificó el viernes que, por lo menos, en los anaqueles destinados a productos orientales ya no se exhibían golosinas chinas. Sin embargo, más allá de los conocidos caramelos chinos, para los consumidores es difícil verificar la composición de otros productos chinos debido a que las etiquetas no están traducidas.
SIN REGISTRO SANITARIO
Lo que sí es fácil de comprobar es la venta de golosinas sin registro sanitario elaboradas en fábricas clandestinas de Lima, donde se utilizan hasta tintes para teñir ropa. En tiendas del Cercado (jirones Ayacucho y Paruro) y en los mercados de Ceres (Ate-Vitarte) y Zarumilla (San Martín de Porres) se ofrecen al por mayor estos productos para fiestas infantiles o quioscos escolares.
La Digesa ha verificado en anteriores inspecciones que dichas golosinas, de colores chillones, contienen tartrazina (E 102 o colorante artificial amarillo) o carmina (E 120 o cochinilla roja). Se trata de aditivos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pueden causar severas reacciones alérgicas en los niños sensibles a estos componentes.
Entre los síntomas que se asocian a los mismos están las erupciones cutáneas, diarreas, congestión nasal y urticaria.
LAS CIFRAS6%
es el ritmo de crecimiento anual del mercado de golosinas en el país.