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PUNTO DE VISTA

Optimismo y prevención

Por Carmen Rosa Graham. Administradora

Los acontecimientos financieros iniciados en Estados Unidos coinciden con uno de los mejores momentos económicos en la historia del Perú, si no el mejor. Es una ventaja para nosotros saber que nos encontramos en una posición sólida con la cual afrontar situaciones que no conocemos.

Dentro de los comentarios que venimos recibiendo encontramos que hay una corriente entusiasta que nos repite que la crisis exterior no tocará al Perú porque nuestras macrofinanzas están saludables. Pensamos que es una visión parcial y exagerada que puede llevar a algunos empresarios y ciudadanos a ignorar los riesgos. Ser optimista y realista no es contradictorio, y mucho menos ser previsor.

Optimista es, según el diccionario de la Real Academia Española, el "que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable", para esto es imperativo conocer la realidad y buscar las oportunidades y ángulos positivos que esta nos presenta, pero no es ver solo una parte de la realidad.

Primero debemos estar claros en que la economía de hoy no es comparable con la de ningún otro tiempo, básicamente por la integración económica global, entonces el análisis de crisis anteriores es solo referencial.

La interconexión financiera no solo está referida a aquella de los estados, sino también de las empresas. Los mercados están interconectados, ya que productor y consumidor no están en la misma localidad ni afectos a los mismos hechos; sin embargo, la situación de uno sí afecta al otro.

Nos sentimos orgullosos del crecimiento de nuestras exportaciones en los últimos años y de la diversificación que van logrando nuestros exportadores tanto en productos como en mercados de destino. Y como son los consumidores los que hoy gobiernan el mercado, es imperativo que cada empresa evalúe los efectos que todos estos acontecimientos tendrán en los niveles y patrones de consumo de sus clientes finales. Debe usted revisar toda la cadena de producción y distribución.

Por ejemplo, si soy proveedor de tinta para la impresión de etiquetas autoadhesivas que se colocan en un frasco con productos peruanos para exportación, más me vale conocer adónde se exportan, a qué segmentos de mercado van y el grado de sensibilidad de estos a la situación. Es decir, tengo que ver más allá del simple contacto con mi cliente local, y sobre todo debo estar muy bien comunicado con las empresas que hay en la cadena de producción y distribución para que coordinemos actividades y respondamos oportunamente a los requerimientos del consumidor minimizando los costos y riesgos.

Debemos tener en cuenta que en épocas complicadas se debe prevenir y planificar al detalle, pero sobre todo estar muy claros en que también se presentan oportunidades únicas. Entonces es importante estar alerta a cualquier cambio en el mercado, cualquier nuevo requerimiento, afinando nuestra visión para captar las oportunidades y llegar con los productos y servicios requeridos. Siempre se escucha que buenas fortunas se generan en los peores momentos debemos estar atentos.

Seamos realistas, cuando llueve todos se mojan dice el refrán, y claro los que tienen paraguas se mojan menos y pueden ver mejor la situación.

Así que no nos desesperemos pero tampoco creamos que "aquí no pasa nada", como decía un famoso comentarista deportivo. Más bien hagamos que sigan pasando muchas cosas positivas. Continuemos mirando con optimismo las oportunidades de este mundo interconectado. ¡Seamos optimistas con realismo y prevención!

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