¿El Callao puede ser el nuevo hub?
Señor Director:
Con todo el respeto que me merece la ministra Verónica Zavala, tengo que dar una opinión contraria a sus declaraciones sobre la posibilidad de que el Callao se convierta en el nuevo hub del continente. Para que este puerto reciba contenedores de 20 pies, que serían destinados a puertos como Quito, Manta, Paita, Ilo, Mejillones o Valparaíso, tendría que poder recibir barcos de 80.000 TM de carga. El Callao tiene una profundidad de 11 metros, lo que le permite atender a barcos de no más de 32.000 TM. Nuestro primer puerto tiene insuperables limitaciones y las inversiones que se están haciendo y se harán en él durante los próximos años son cortoplacistas. La posibilidad del puerto de San Lorenzo es lo más completo que tenemos como plan inmediato para ser grandes en la órbita sudamericana. Y los capitalistas están esperando que tomemos esa decisión. Y ni siquiera piden el aval del Gobierno.
-Raúl López-Guerra E
DNI 07010008
Verónica Zavala ha sido clara: San Lorenzo podría ser el hub, pero no ahora. Y si bien se dice que existen privados interesados, hasta ahora no se han presentado.
¿Qué pasa en el sector eléctrico?
Señor Director:
El sector eléctrico nos trae dos novedades: una relacionada con el interés de empresas brasileñas en construir centrales hidroeléctricas en el Perú, y la otra de funcionarios de empresas de generación e improvisados expertos que plantean subir las tarifas de gas (en 160%) para hacer rentable la construcción de plantas hidroeléctricas. Los convenios entre Perú y Brasil serán positivos para ambos. Un punto muy importante es el relacionado con la redacción de los contratos y la definición del proyecto óptimo necesario, pues la experiencia de Charcani nos indica que no es necesario construir una catedral donde se necesita una capillita, dado que la potencia y energía ya están limitadas. Eso recuerda que aún está pendiente la construcción del segundo túnel de la Central Hidroeléctrica del Mantaro para aprovechar el séptimo grupo ya instalado en ella. En cuanto a incrementar el precio del gas natural, conviene que Osinergmin asuma su papel de supervisor de la inversión en energía que indican sus siglas; y previo diagnóstico proponga una salida técnica económica racional en la que todos salgan ganadores. El uso del costo marginal permite desperdiciar escandalosamente el gas natural al incentivar el derroche y no la optimización de los recursos energéticos: falta de ciclo combinado. Puede haber grandes ventajas si se regresa al concepto de costo medio, como en EE.UU., y paralelamente se dan manejos creativos a las tarifas, de forma que se castigue el uso en horas punta y se reduzcan las tarifas en otras horas. Eso permitirá una disciplina en los usuarios. Es urgente y necesario el poder monitorear las curvas de demanda para no hacer necesaria la implementación temprana de centrales de punta y su efecto en las tarifas.
-César Huaynalaya P.
DNI 08365114
Es evidente que hay problemas de incentivos para la inversión en centrales. Es hora de lanzar propuestas.
El gas natural está subsidiado
Señor Director:
El proyecto de desarrollo del gas de Camisea presentado por Petro-Perú en agosto de 1990 (hace 18 años) consideró, para fijar el precio del gas en boca de pozo, la relación equivalente entre el poder calorífico del mismo --BTU por millón de pie cúbico-- y la del petróleo residual, como producto principal al cual debería sustituirse en la industria. En tal época, el petróleo crudo en el mercado internacional costaba US$20 por barril y el residual US$15. De tal relación y criterio nació la cifra de US$1,5 por millón de BTU como precio promocional para un producto nuevo, que para ser sustituto requería de las industrias cierta inversión, la que se pagaría con el diferencial de precios entre el residual y el gas. Debe agregarse que en tal época el precio del residual en nuestro mercado interno era US$36 el barril, equivalente a US$5,5 por millón de BTU. Han transcurrido 18 años desde tal época y el precio actual del petróleo en el mercado internacional se ha situado en un piso que difícilmente bajará de los US$80 el barril, lo que nos está indicando que el precio del gas en boca de pozo está subsidiado, ya que no representa el valor económico real del mismo, lo que a su vez perjudica los proyectos hidroeléctricos. La coyuntura que se presenta ha podido ser visualizada y encaminada de haber seguido existiendo el Instituto Nacional de Planificación con su visión futurista e integradora sectorial de los grandes proyectos nacionales. A propósito, ¿que hay del Ceplán, se concretará alguna vez?
-Franz Durand W.
DNI 08188857
¿El Ceplán? Si bien está trabajando, le falta presupuesto. Y en cuanto al gas, podría subirse el costo, ¿pero quién se lleva el dinero?