La moda cambia con mucha facilidad. Es común remodelar nuestras salas, dormitorios, baños, cocinas, comedores, terrazas y cualquier ambiente de nuestros hogares. Y con esta tendencia tenemos un material que es más económico que la madera y cuyo uso es cada vez más común entre los arquitectos y diseñadores: los aglomerados de madera.
Entre los principales aglomerados tenemos el PB (particle board), al que se le conoce como melamina cuando está recubierto (mayormente con plástico); el MDF, muy de moda, es un tablero hecho con partículas de madera más pequeñas que las que se usan en el PB y que se ha convertido en el favorito de los diseñadores y arquitectos por su fácil manejo y manipulación; y el OSB, un aglomerado resistente hecho con astillas de madera y fabricado para construcciones (con él se pueden hacer casas enteras). Nos centraremos en las dos primeras.
Considere algunas recomendaciones de los especialistas que defienden el empleo de este material, que contribuye con el medio ambiente porque se fabrica con los residuos de la madera, es decir, significa menor tala de árboles.
PRECAUCIONES
Hay que tener mucho cuidado con el lugar donde instalamos los aglomerados y con el tipo que usaremos. "En cualquier mueble de la cocina puedes usar melamina o MDF. Sin embargo, donde yo no suelo utilizar la melamina es en los tableros, ya que esta zona de la cocina va a tener mucho rozamiento y contacto con cuchillos y demás. También el tablero tendrá más contacto con el agua y, si no tiene una buena junta, el líquido se empezará a meter en las ranuras y se levantará. Cuando la humedad afecta estos materiales, estos se deforman. Por eso, como tablero no lo recomiendo a pesar de que se esté usando bastante por el costo, que es mucho menor que el de un granito, por ejemplo", comenta Sandra Belfiore, arquitecta de interiores de Belfioredisegno.
Por otro lado, José Zapata, jefe de asesoría técnica de Masisa, recomienda que "si pensamos en usar los aglomerados en las cocinas o baños, es decir, en lugares en donde haya mucho contacto con agua y humedad, estos deben estar muy bien trabajados (al igual que la madera). Si los aglomerados no están bien recubiertos, no durarán. En cambio, si están bien procesados e instalados, no tendrán ningún problema".
MÁS BENEFICIOS
Puede utilizarlos en todo lugar y darles la imagen que usted desee, incluso como imitación de la misma madera. Sin embargo, el MDF y el PB tienen sus diferencias. El primero es más manejable y se puede cortar y hacer todos los diseños que desee. El segundo es ideal solo para muebles planos, no para bajos relieves ni para darle forma.
"Es tan bueno el MDF y el enchapado puede llegar a ser tan natural que, por ejemplo, se hacen muy buenas imitaciones de caoba y uno no se da cuenta si es que no sabe mucho de maderas", comenta Zapata.
Si bien los aglomerados son recomendados para interiores, su uso en exteriores no es descabellado. Tan solo tendrá que trabajarlo y cubrirlo bien con una buena capa de pintura. El MDF es el único que se puede pintar, ya que el PB usualmente ya viene recubierto con plástico.
Con cualquiera de estos, los tiempos de trabajo se minimizan, ya que, al contrario de la madera, no tendrá que esperar que el material se seque, sino que puede empezar a trabajar al instante. Todo mueble que se puede hacer con madera se puede hacer con aglomerados.