Por Luis Davelouis
La interpretación positiva que los mercados mundiales hicieron el lunes del paquete de medidas en EE.UU. y Europa para rescatar a las instituciones financieras continuó ayer impulsando los índices de la mayoría de bolsas del mundo.
Gracias a ello, los índices de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) registraron fuertes subidas, aunque menores a las experimentadas el lunes. Así, el índice general subió 5,46% mientras que el selectivo lo hizo en 6,76%. Los sectores más beneficiados fueron el de mineras junior (que subió 8,31%), seguido por el de mineras, que avanzó un 6,43%. Ambos subieron apoyados en la recuperación de los precios de algunas materias primas ante el entusiasmo que durante la mayor parte del día inundaba los mercados.
Al buen desempeño de los índices sectoriales de mineras y mineras junior, siguieron el de industriales, que aumentó 5,66%, y el de bancos y financieras que lo hizo en 4,98%.
Los valores que más subieron fueron Corporación Aceros Arequipa de inversión (15,31%), las mineras Brocal de inversión y Cerro Verde, que avanzaron 15,03% y 15,02%, respectivamente, y Sider-Perú cuya cotización subió 14,62%.
Del total de los valores negociados en la BVL, solo nueve de ellos perdieron. Entre ellos, los que más cayeron fueron Morococha (-9,3%), Cartavio (-7,95%), Récord (-5,41%) y las acciones comunes de Alicorp, que retrocedieron 4,65%.
MERCADOS AFUERA
Si bien la BVL subió 5,46%, en algún momento durante la mañana alcanzó un pico de alrededor de 7,35% para luego ceder terreno, a medida que el nerviosismo sobre los resultados financieros y de las cifras de la economía de EE.UU. contenían a Wall Street, hasta llevarlo a un terreno negativo.
El índice Dow Jones cerró con una pérdida de 0,82%, mientras que el S&P y el Nasdaq cayeron 0,53% y 3,53%, respectivamente, luego de registrar avances durante el inicio de la sesión. Se teme que la economía de EE.UU. ya se halle encaminada hacia una recesión, más allá de los alcances del rescate financiero del Gobierno.
Europa, que cierra con varias horas adelante, registró variaciones positivas en casi todas las bolsas de la región. Como siempre, la bolsa rusa fue una de las más volátiles y avanzó 13,33%. La de Londres avanzó un 3,23%, la de Fráncfort 2,7%, la de París 2,75% y el índice EuroStoxx50, que contiene a las 50 empresas más importantes de Europa, subió 2,55%.
En Latinoamérica también se sintió el entusiasmo. Las bolsas de valores de Brasil, Chile y Argentina subieron 1,81%, 3,27% y 11% cada una. El oro, la plata, el cobre, el plomo y el estaño (el zinc cayó 4,9%, sin embargo) experimentaron subidas al tiempo que los precios de los alimentos y del petróleo caían. Estas dos variables ayudaron a la subida de las bolsas de la región. El petróleo cerró en US$74,8 el barril, mientras que el oro lo hizo en US$836,7.
EN PUNTOS
4Incluso con la subida del lunes y de ayer, la bolsa viene perdiendo 47,8% en lo que va del año en el índice general y 48,1% en el selectivo. El INCA (índice de capitalización) pierde 44,1% a la fecha.
4Al lado de la bolsa de Sao Paulo, que ha perdido 44,8% en lo que va del año, la de Lima es la que peor performance ha tenido en la región.
4El tipo de cambio también ha dado un vuelco en el ámbito internacional y las nuevas medidas del BCR (repos en dólares) han aliviado la presión al alza. Así, el dólar cerró ayer a S/.3,041 y el ente emisor solo tuvo que vender US$48 millones.
PUNTO DE VISTA
El huracán financiero se debilita*
La espectacular recuperación del lunes y de ayer en todas las bolsas ha sido una buena noticia tras más de un mes angustiante, durante el cual se evaporaron más de US$2,5 billones de inversionistas individuales como de quienes invierten a través de fondos de pensiones, de inversión, etc. Ya nadie piensa que la crisis es tan solo un problema de Wall Street, de los bancos de inversión o de los bancos comerciales de EE.UU. La crisis ya impactó al sistema financiero europeo. También ha trabado el mercado crediticio de corto plazo en EE.UU., con repercusiones en Gran Bretaña, Australia y Hong Kong. Incluso la pequeña y culta Islandia ha declarado su quiebra financiera. Se considera que la recesión en EE.UU. es ahora inevitable y solo se especula cuán prolongada y profunda será.
Pero los dos últimos días también trajeron algunas buenas noticias: la Unión Europea logró convencer a sus ciudadanos de que sus depósitos en los bancos estarán protegidos, pues los bancos serán capitalizados mediante la compra de acciones por los estados. La decisión británica de poner casi US$64 mil millones para recapitalizar bancos como el RBS, el HBOS, el Lloyds TSB y en otros, en menor medida, ha sido vital para que EE.UU., que luchaba infructuosamente por destrabar su mercado crediticio copie el esquema. El Ejecutivo estadounidense tomó un camino mucho más directo y práctico, y también capitalizará con US$250 mil millones a nueve de sus principales bancos y que aplicarían dicha alternativa en bancos menores. Los mercados del crédito han empezado lentamente a fluir y se espera que pronto la situación sea casi normal. La tan temida crisis de los seguros de riesgos de incumplimiento de crédito no se produjo gracias precisamente a la eliminación del riesgo en el sector financiero. ¿Pero, es esta la luz al final del túnel que todos esperamos? Para el sector financiero, sí. La presencia de los estados más poderosos del mundo en el capital de sus bancos como garantes de sus operaciones, calmará la ansiedad. Es el todo por el todo. Pero los efectos en el sector real de la economía son aún difíciles de cuantificar. EE.UU. tendría una caída de 2% a 2,5% en su PBI a lo largo del próximo año, y recién hacia setiembre de 2009 regresará a un crecimiento moderado. En Europa también se espera una contracción, aunque más leve. Posiblemente Japón crezca 0%. Sin embargo, muchas economías emergentes seguirán creciendo a tasas superiores al 6% anual. Ese es el pronóstico para China, India, Brasil y el Perú. El huracán financiero global se debilita y aunque aún puede dar coletazos, parece que lo peor ya pasó. Hay que contabilizar los destrozos e iniciar el duro trabajo de la recuperación de la economía mundial, sobre todo en los países desarrollados. Y esta vez, aunque parezca increíble, podemos decir: ¡menos mal que nos ha tocado vivir en el Perú!
* Luis Felipe Arizmendi. Economista