Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, instó ayer a los 27 miembros de la Unión Europea a respetar los compromisos pactados el año pasado en favor de la protección del medio ambiente, pero que en el contexto de la crisis financiera se encuentran cuestionados por algunos países del bloque.
Frente a una inminente y generalizada recesión en el continente, varios estados miembros han dejado entrever que consideran un lastre demasiado pesado para su economía el objetivo de rebajar un 20% las emisiones de CO2, ahorrar un 20% del consumo energético y usar un 20% de energías renovables y un 10% de combustible biológico para el transporte, todo ello de aquí al 2020.
Barroso fue tajante en su reacción: "Estos objetivos no son un lujo del que ahora podamos prescindir, salvar el planeta no es un digestivo que se toma o se deja. El calentamiento global no desaparece por la crisis financiera", sostuvo en su discurso previo a la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la UE que se celebra entre hoy y mañana en Bruselas.
"Combatir el cambio climático resultará decisivo para la prosperidad futura de Europa y para preservar la calidad de vida en nuestro planeta. Por eso debemos mantener los objetivos unánimemente pactados el año pasado", consideró el presidente de la CE.
MARCHA ATRÁS
La UE, en aras de defender la competitividad de su industria, está sin embargo dispuesta a introducir algunas modificaciones en el plan de acción diseñado para detener el calentamiento de la Tierra. En el documento que Francia (presidente de la UE durante este semestre) pondrá sobre la mesa de esta cumbre se proponen algunas concesiones a la industria y se otorga mayor flexibilidad a los países en su tarea de cumplir con los objetivos nacionales de reducción de emisiones.
En concreto la presidencia francesa ha propuesto exonerar del pago de derechos de emisión de CO2 a los sectores industriales más contaminantes y sujetos a la competencia internacional como las industrias siderúrgica, cementera y papelera. Para el 2009 sugiere elaborar una lista de los sectores que pueden verse más afectados por el traslado de fábricas hacia lugares con una legislación ambiental más permisiva. Francia ha propuesto también autorizar a los países el aplazamiento de un año a otro de parte del recorte de emisiones y un mayor recurso a los llamados mecanismos de desarrollo limpio, que permiten cumplir con parte de los objetivos a través de inversiones en tecnologías ecológicas en países que no integran la UE.
Organizaciones ecologistas como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Greenpeace han manifestado su oposición a toda medida que intente diluir los ambiciosos objetivos medioambientales de Europa o que retrase su consecución. "Pedimos a Francia y el resto de países europeos que no permitan que la crisis financiera impida llegar a un acuerdo este año sobre un paquete sólido de medidas contra el cambio climático", indicó el mencionado organismo en un comunicado.
CLAVES
Los objetivos del bloque
1. Los miembros de la Unión Europea acordaron sus objetivos medioambientales el año pasado, cuando estaban en plena fase de crecimiento económico.
2. Con los pronósticos de recesión inminente algunos estados miembros del bloque europeo como Italia, Alemania y varios países del este de Europa exigen mayor flexibilidad en estos objetivos para no perjudicar más a la industria del Viejo Continente.
3. Según el ministro italiano de Asuntos Exteriores y ex comisario, Franco Frattini, la aplicación de estas medidas en Italia costaría el 1,14% del producto bruto interno de esa nación europea.