La carretera de penetración Ciudad de Dios-Cajamarca, que conecta la provincia de Pacasmayo (La Libertad) con la capital cajamarquina, fue bloqueada ayer en sucesivos tramos, desde el kilómetro 5 al 23, por habitantes de los diversos centros poblados aledaños a la vía, quienes protestaron así por la demora de seis meses en la culminación de la rehabilitación de la capa asfáltica de dicha carretera.
Llantas quemadas y piedras impidieron el paso de los vehículos, principalmente los de la minera Yanacocha y de Cementos Pacasmayo, así como del transporte interprovincial, hasta horas de la tarde, cuando la población llegó a un acuerdo con Provías, encargada de la ejecución de la obra.
La vía presenta numerosos agujeros que son el resultado de la remoción de la vieja capa asfáltica que aún no ha sido renovada.
Según los pobladores, quienes no quisieron identificar a sus dirigentes, esos huecos en el suelo producen una polvareda que afecta sus cultivos de maíz y tomate.
Segundo Gallardo Tello, jefe de Provías Cajamarca, se comprometió con los pobladores del asentamiento humano Zapotal, ubicado en el kilómetro 23, a regar los agujeros abiertos a fin de que el polvo no siga cubriendo sus cultivos. Además, prometió celeridad en las obras.
El tema será discutido hoy en Cajamarca, que también se ha visto afectada con el retraso del asfaltado. Trascendió que la Federación de Transportistas de Carga Pesada de Cajamarca convocaría un paro. La protesta de ayer no tuvo desmanes, pero la policía está atenta ante el desborde de la violencia.