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UNA ATÍPICA TEMPORADA INVERNAL

Lluvias causan inundaciones en la mitad del territorio colombiano

Hay 98 muertos, cientos de heridos y unas 17.000 viviendas afectadas

Por Susan Abad. Corresponsal

BOGOTÁ. Un fuerte ruido alertó a los Lugo, que en la cocina de su casa tomaban el tinto (café) que al amanecer, ritualmente y desde que se recuerde, prepara la abuela Dora. Inmediatamente lo supieron: ¡la represa había reventado!

"Al momento de reaccionar, el agua ya nos llegaba a los tobillos" cuenta a El Comercio Robin Lugo. Dice que el miedo se apoderó de ellos y que Julio César, a sus 89 años y con inusitada vitalidad, corrió jalando a su mujer, mientras los hijos, nietos y demás miembros de la familia trataban de salvar de las aguas lo que podían. Media hora después, su casa, al igual que las de sus vecinos, había desaparecido bajo las aguas de la pequeña represa Carolina, que abastecía de este recurso a los 8.000 pobladores del municipio de Moñitos, en el departamento de Córdoba.

Como los Lugo, unos 137.000 colombianos están sufriendo una de las peores catástrofes climáticas que recuerde el país, pues ya ha causado 98 muertes, centenares de heridos y 17.000 viviendas dañadas.

Según reporta la Dirección de Prevención y Atención de Desastres, el 50% del país se encuentra afectado por la lluvia que cae ininterrumpidamente desde el mes de marzo y que causa inundaciones y deslizamientos de tierra. Dieciséis de los 32 departamentos, la mayoría de ellos ubicados en la costa norte del país y en la zona de frontera con Venezuela, son víctimas de una prolongada y atípica temporada invernal.

Los medios de comunicación difunden diariamente imágenes de familias que se resguardan en lugares altos a la espera de ayuda. Otras muchas cargan toda clase de enseres que tratan de salvar del agua. En los pueblos afectados, las inundaciones no descienden y sus calles se convierten en variantes de los ríos, mientras los niños, en su ingenuidad, juegan y se divierten en las aguas estancadas, que ya producen epidemias.

UNA TRAGEDIA ANUNCIADA
Al igual que lo que sucede con los huaicos en el Perú, la temporada de lluvia intensa --que en Colombia se conoce como invierno-- llega en determinados meses del año.

"Habíamos previsto que este invierno iba a ser más intenso que lo normal, pero las lluvias y vientos han desbordado nuestras expectativas", reveló a este Diario Humberto González, jefe de Pronósticos y Alertas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

"Este año fue atípico para Colombia porque el invierno y las lluvias no dieron tregua. Hubo una continuidad de la primera temporada iniciada en el mes de marzo y debía de haber culminado en la primera mitad del mes de junio, pero no fue así", lamenta el experto.

"Esto ha hecho que se mantengan los niveles más altos de los ríos. En Colombia, los ríos que atraviesan el país de sur a norte son el Magdalena y el Cauca, y son estos los que precisamente mantienen su más alto nivel", explica. Adicional a ello, los suelos en Colombia, debido a la temporada de lluvias, se han mantenido inundados, lo que los hace más vulnerables y genera riesgos de deslizamientos", lamenta González.

Asegura que el Ideam alertó a las autoridades sobre esta situación, pero las medidas preventivas, que por ley son responsabilidad de los alcaldes y gobernadores, fueron acatadas solo por unas pocas autoridades.

AYUDA ESCASA
Pese a que el Gobierno ha enviado toneladas de alimentos y medicinas a los lugares afectados y a que, según el Ministerio de Protección Social, se han elaborado planes de contingencia para atender a la población afectada, varios líderes comunitarios de diversas poblaciones aseguran que no han recibido el auxilio adecuado.

José Hernández, alcalde de Moñitos, dice que su población está "con el agua hasta el cuello" y nadie los ha ayudado.

A su vez, Carlos Márquez, director de Socorro Nacional de la Cruz Roja Colombiana, contó a El Comercio que su organización ha distribuido, "con recursos propios, 30 toneladas de ayuda alimentaria que consisten en paquetes que contienen alimentos y equipos de aseo".

Sostuvo que han repartido equipos de cocina, se dispuso 14 plantas potabilizadoras de agua, y se habilitaron 15 albergues en Córdoba y alojamientos provisionales en La Guajira, Atlántico y César.

Añadió que también, en coordinación con el Gobierno, se están realizando una evaluación de daños, un censo de la situación en cada región, actividades de búsqueda y rescate, y asistencia de primeros auxilios a zonas afectadas. Asimismo, anunció, para los próximos días, una convocatoria nacional para recolectar ayuda para los damnificados.

Fenómeno de La Niña y huracanes también golpean
El Ideam pronostica que la lluvia no cesará hasta finales de año. El fenómeno de La Niña --como se le conoce al enfriamiento extremo del Pacífico tropical--, que ha estado por encima de los promedios, y los coletazos del huracán Omar, que circula por el Caribe, continuarán causando intensos aguaceros en la costa norte y el territorio insular colombiano.

Los meteorólogos pidieron a las capitanías de puerto controlar la navegación de embarcaciones por el Mar Caribe colombiano, en donde se espera, para las próximas semanas, tormentas, marea alta y fuertes ráfagas de viento.

Las fuertes precipitaciones también impactarán en la agricultura. El ministro del sector, Andrés Arias, señaló que fue necesario revisar las metas de crecimiento de este año y bajarlas del 5% al 4,5%.

El producto más afectado ha sido el café. Arias asegura que "las fuertes lluvias han dificultado la floración de los cafetales, lo que pone en riesgo la producción y la recolección de la cosecha mayor". Informó que se está midiendo la incidencia del fenómeno climatológico en las cosechas del próximo año.

Mientras tanto, los damnificados siguen a la espera de más colaboración y miles de pobladores en riesgo se niegan a abandonar sus casas porque, según dicen, no tienen a dónde ir. Otros tantos, como los Lugo, han esperado que las aguas bajen un poco y han regresado a sus casas.

"Vamos a desaguarla y reconstruirla", señala Dora, quien recuerda "lo linda que estaba" su vivienda hace solo unos días, antes de que las aguas la inundaran.

CLAVES
1.
Los departamentos más afectados son Córdoba, Sucre, Atlántico y Bolívar, lugares donde confluyen los ríos Cauca, Magdalena, Sinú y San Jorge.

2. Otros afectados son Antioquia, César, Norte de Santander, Cauca, Cundinamarca, La Guajira, Casanare, Tolima y Valle del Cauca.

3. Hay alerta por posibilidad de crecientes en los ríos que bajan de la Sierra Nevada de Santa Marta.

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