EXPOSICIÓN. Nuevas pruebas
LONDRES (EFE). ¿Fue o no fue un montaje? La duda que ha perseguido a la famosa foto sobre la muerte de un miliciano, que tomó Robert Capa en la Guerra Civil de España (1936-1939), parece disiparse en Londres, donde una exposición sugiere que no hubo trampa.
La muestra "¡Esto es la guerra! Robert Capa trabajando", que se inauguró el último fin de semana en el Barbican Centre, aporta nuevas fotos que prueban la autenticidad de la muerte del soldado Federico Borrell García, ocurrida el 5 de setiembre de 1936. Pero todo apunta a que fue más un accidente que el trágico de-senlace de una batalla.
Según la reconstrucción del suceso que hizo el biógrafo de Capa, Richard Whelan --fallecido el año pasado-- Capa aprovechó la hora de la siesta, respetada por los bandos enfrentados, para fotografiar a los soldados simulando acciones bélicas.
"Las fotos no se tomaron en el fragor de una batalla, sino en un momento de poca actividad, en el que los milicianos recrean escenas para los fotógrafos... Justo cuando Capa iba a presionar el botón, un fusil enemigo oculto abrió fuego", dijo la comisaria de la exposición, Cynthia Young.