Las negociaciones se tornan complicadas, pero no imposibles de resolver. Así lo manifestó ayer la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, tras informar que la sexta y última ronda de negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) entre el Perú y China se aplazó unos días por dificultades en el capítulo de acceso a mercados.
"Hasta el momento ambos países ya lograron cerrar el 99% de las mesas de negociación, pero el equipo técnico peruano ha decidido quedarse unos días más en Beijing para seguir negociando el capítulo de acceso a mercados", afirmó a la agencia Andina.
"Hay algunas líneas rojas que el Perú ha puesto, pero confiamos en que convenceremos a los negociadores chinos (...) Queda pendiente que definan qué productos nos van a dar acceso, pero no vamos a permitir de ninguna manera que se toquen los productos sensibles", dijo.
China pretende que el Perú reduzca el número de partidas para ser excluidas del TLC a 10%, pero los negociadores peruanos se resisten a excluir productos sensibles como los textiles, confecciones, calzado y metalmecánica.
Se espera firmar el TLC con China en noviembre, cuando se celebre en Lima la cumbre de líderes del APEC.