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CRÓNICA / ESPECIAL. LA VIDA EN UN FAJÍN

Un 'premierato' al estilo peruano

Son un as bajo la manga de todo mandatario. Oficialistas al principio e independientes después cuando la popularidad no sonríe. Los llamamos primer ministro o premier, pero...

Por Rocío La Rosa Vásquez

Los hemos tenido para todos los gustos. Los efímeros, los de oposición, los que acabaron presos y hasta los que se pelearon con el presidente y cambiaron el fajín ministerial por la banda presidencial. Los llamados primer ministro o premier son la mano derecha del jefe de Estado y por sus méritos o desaciertos sus nombres ya quedaron escritos en nuestra historia.

Pero bueno es empezar este relato con una aclaración: Yehude Simon no es premier ni primer ministro. Esas figuras no existen en el Perú, aunque por costumbre se usen. Primeros ministros son Gordon Brown en el Reino Unido, Silvio Berlusconi en Italia o Taro Aso en Japón. Nosotros tenemos un presidente del Consejo de Ministros.

Y no todos han sido políticos natos. Hubo intelectuales como José de la Riva Agüero, nombrado por Óscar R. Benavides en 1933. En sus años mozos había recorrido la sierra sur sobre una mula y más tarde, padecido un exilio. También Óscar Trelles Montes, quien presidió el primer gabinete de Fernando Belaunde en 1963, rápidamente censurado y quien dijera durante la interpelación: "La vida de un comunero vale más que la de mil gamonales juntos". Y Luis Alberto Sánchez; el ensayista, historiador, periodista y maestro universitario, en el primer gobierno aprista.

CARTAS POLÍTICAS
Simon no fue hasta antes de su designación el rostro de la oposición, pero fue llamado de la otra orilla y no ha sido el primero. Ya en los años 50 el presidente Manuel Prado le dio el encargo, y de paso la cartera de Economía, a su más férreo crítico, el periodista y economista Pedro Beltrán. El director de "La Prensa" aceptó el reto y logró estabilizar la economía en nueve meses.

Un 'knockout' aparte fue el que propinó el ex presidente Alberto Fujimori al Apra nombrando a Javier Valle Riestra en 1998. Las críticas contra el jurista llovieron porque ya pesaban los casos La Cantuta y Barrios Altos, y se advertía la ilegal re-reelección.

"Quien me ha llamado es el presidente. Le pedí meditarlo porque me encontraba apartado de la política. A mí no me han buscado para defender la reelección del señor Fujimori", fustigaba entonces el abogado, caracterizado por remar contra la corriente al interior del partido de la estrella. Renunció dos meses después.

En esta carrera también ha habido récords de permanencia. El cargo más breve fue el del fundador del Museo de Oro, Miguel Mujica Gallo, a quien Fernando Belaunde nombró el 1 de octubre de 1968 y no pasó de ese día.

Siete horas después de su juramentación los tanques ingresaban a Palacio de Gobierno. El presidente fue embarcado en un avión hacia Buenos Aires y al anochecer el general Juan Velasco Alvarado asumía el poder.

Hasta antes de escribir estas líneas creíamos que el saliente Jorge del Castillo había sido el inquilino más duradero de la Presidencia del Consejo de Ministros con sus dos años y tres meses. Nos equivocamos. Fue Manuel Ulloa que permaneció tres meses más y también a cargo de la hacienda pública durante el segundo gobierno de Belaunde. Al igual que Beltrán, incursionó en periodismo al frente de los diarios "Expreso" y "Extra". Ambos alimentaron el pensamiento económico del país.

TENSIÓN EN EL PODER
Para el historiador y sociólogo Hugo Neira, este cargo se legitima y toma importancia recién en el gobierno de Luis Sánchez Cerro, con la Constitución Política de 1931. Esa fue la partida de nacimiento del sufragio universal.

Pero, como en cualquier relación, no todo fue armonía. Neira, también director de la Biblioteca Nacional, recuerda el caso de Francisco Morales Bermúdez, primer ministro del golpista Juan Velasco Alvarado, a quien hizo probar de su propia medicina derrocándolo tras el denominado 'Tacnazo'. Era 1975 y Morales se autoproclamaba así presidente constitucional.

Otra ruptura se produjo en 1992 cuando Alfonso de los Heros no avaló el autogolpe de Fujimori. "Lo único que le dije al presidente es que esperaba que tuviera suerte, pero que su metodología no me parecía la mejor", contó el año pasado a este Diario sobre ese episodio.

Quien no abandonó a Fujimori y respaldó sus acciones fue Víctor Joy Way, que estuvo preso casi siete años por defraudación tributaria. Y también sentenciado por favorecer a empresas chinas en contratos con el Estado. "De ahora en adelante mi misión en la vida es hacer el bien (...) No me arrepiento de nada", expresó a su salida de prisión en agosto último.

Y tras la caída del fujimorismo vino la transición y el presidente Valentín Paniagua depositó su confianza en el ex secretario general de la ONU Javier Pérez de Cuéllar. El diplomático se había enfrentado sin éxito a Fujimori en el proceso electoral del 2000.

DE INTÉRPRETE A BOMBERO
Dos años después Alejandro Toledo le daba la oportunidad por primera vez a una mujer que no era de su partido, la actual defensora del Pueblo, Beatriz Merino. Tiempo después ella se alejó a pedido de él por discrepancias que ambos evitaron detallar.

La sucedió Carlos Ferrero, recordado por sus maratónicas conferencias de prensa. Alguna prensa lo bautizó como 'El Intérprete', porque más de una vez tuvo que precisar uno que otro desatino de la pareja presidencial.

Pero si Toledo tuvo su intérprete, Alan García no se quedó atrás con su 'Bombero', apelativo que se ganó Del Castillo por las múltiples mesas de diálogo que encabezó para 'apagar' conflictos.

Es muy pronto para avizorar el papel que jugará Simon. Solo el tiempo lo dirá. Detractores ya tiene, pero --afortunadamente-- adeptos también.

MÁS DATOS
4Casi un hombre orquesta
Coordinador
Un presidente del Consejo de Ministros se encarga de coordinar con los gobiernos regionales y locales la puesta en marcha de la política general de Gobierno. Asimismo, coordina acciones con el Poder Legislativo, con los organismos constitucionales autónomos y al interior del Ejecutivo.

Concertador
Promueve la participación y la concertación social entre todos los actores del Estado.

Conductor
Es responsable de diseñar y conducir las políticas multisectoriales y evaluar sus resultados.

Director
Según la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (LOPE), también deberá dirigir y coordinar el proceso de descentralización.

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