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COMÚN DENOMINADOR EN CASOS DE SUICIDIO

Afirman que disfunción de personalidad es patrón

El cadáver de Abel Dueñas Gorriti (82) fue hallado el 26 del mes pasado colgado de la reja de una quinta, en la cuadra 3 de la calle Chura, en el distrito de Breña.

Es probable que, antes de que el anciano decidiera quitarse la vida, nadie se percatara de los síntomas de depresión que quizá presentaba. "La depresión en adultos mayores puede terminar en suicidio cuando obedece a sentimientos de abandono, soledad e irritabilidad por sentirse improductivo", refiere la psicoterapeuta Ysela Nicolás, del Ministerio de Salud.

Señala que en el caso de niños y adolescentes, los detonantes más regulares son conflictos con los padres (abusos verbales y físicos por parte de estos últimos), problemas en la escuela (bajas notas, maltrato por parte del profesor o de sus compañeros), relaciones conflictivas entre los padres y ser víctima de abuso sexual.

"En los adultos las auto eliminaciones responden mayoritariamente a problemas de pareja. Incluso, algunas personas intentan eliminarse a sí mismas y a la vez matar a su hijo para que la pareja se sienta culpable. Lo triste es que muchas veces el o la filicida sobrevive y muere el menor", dice Nicolás, quien agrega que otras razones pueden ser el desempleo, la pobreza o la pérdida de un ser querido.

El común denominador en todos los suicidios --explica la especialista-- es la disfunción de la personalidad denominada trastorno de personalidad límite ('bordelaine'), traducida en irritabilidad y un vacío existencial (falta de proyección a futuro), lo que deviene en depresión.

SEPA MÁS
Señales de alerta
1. La persona proclive al suicidio presenta cambios repentinos de carácter y una tristeza profunda, más honda que la melancolía promedio.

2. También presenta agresividad y pasividad extrema; es decir, fácilmente es dominada por la ira. Luce un funesto negativismo que lleva a la persona a una dejadez y apatía que encajan en la patología: se abandona y no levanta el ánimo.

3. El potencial suicida sufre alteraciones de sueño: duerme demasiado o poquísimo.

4. Señales de alerta importante son las llamadas 'despedidas'. Los niños las hacen explícitas mediante tétricos dibujos, los adolescentes a través de escritos fatalistas en sus diarios, en los que se dice que la vida no vale la pena; y los adultos con frases tipo "esta vida de porquería".

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