Shangái, China [AP]. Impecable y curado de percances, Lewis Hamilton quedó ayer a un paso de coronarse campeón de la Fórmula 1. El piloto británico de McLaren dominó a punta a punta el Gran Premio de China y se llevó la victoria en una carrera casi sin incidentes.
Hamilton superó por 14,9 segundos de ventaja al brasileño Felipe Massa, su rival directo por la corona del mundial que se llevó el segundo lugar por una cortesía del finlandés Kimi Raikkonen, su compañero del equipo Ferrari, quien le dio la vía libre para que lo rebasase en la parte final.
La victoria permitió a Hamilton estirar a siete puntos la diferencia con la que marca el paso en el campeonato de pilotos a falta del Gran Premio de Brasil dentro del calendario.
"Todavía no he pensado en ello, de lo cerca que estoy", declaró Hamilton cuando respondió sobre si tenía el título al alcance de las manos. "Hoy he dado un paso más, pero tenemos que evitar la euforia".
Lo que pasa es que Hamilton recuerda vivamente que hace un año, al llegar a Brasil, tenía el mismo margen sobre Raikkonen, pero una malograda maniobra al tratar de adelantarse y un fallo de su caja de cambio lo relegaron al séptimo puesto. Raikkonen acabó siendo campeón.
TODO EN BANDEJA
Dejando a un lado la coincidencia de los puntos, Hamilton tiene servida en bandeja la posibilidad de ser el campeón más joven en la historia de la Fórmula 1.
"Nos encontramos en una posición muy difícil, pero todos sabemos que cualquier cosa puede pasar", declaró Massa. "Tenemos que seguir animados, con la frente en alto. Esto no se acabó. En Brasil podemos tener un mejor bólido que aquí".
"Siento como si estuviésemos en una definición por penales de un mundial de fútbol. Fallamos los dos primeros remates, mientras que el otro equipo los convirtió, así que ya no podemos cometer más errores y esperar que ellos hagan tres".
Ferrari se puede consolar con el hecho de que tiene casi amarrado la corona del campeonato de constructores, al sacarle 11 puntos de ventaja a McLaren.
El polaco Robert Kubica (BMW) llegó a Shangái con leves esperanzas de conseguir el título, pero cerró sexto y con ello se despidió de la pelea.
Alonso, que había ganado en Singapur y Japón, esta vez no tuvo suerte.
PUNTO DE VISTA
Otro Lewis*
El piloto de McLaren Lewis Hamilton convirtió la disciplina en dominio al ganar ayer en China y confió en que la misma calma lo llevará a ganar el título de la F1 en Brasil el mes que viene. La temporada pasada el corredor inglés desperdició una ventaja de 17 puntos como líder del campeonato y perdió el título a manos de su colega de Ferrari Kimi Raikkonen en las últimas dos carreras.
De todas formas, este fin de semana no hubo signos de inexperiencia por parte de Lewis, quien completó una carrera conduciendo mesuradamente y consiguió una ventaja de siete unidades sobre el compañero de equipo de Raikkonen, Felipe Massa.
El piloto británico llegó esta vez a Shangái de la manera más humilde posible y él mismo lo confirmó. Y era lógico luego de generar un caos en el Gran Premio de Japón la semana anterior. Por eso no se extendió en sus festejos y se concentró rápidamente en el final de la temporada.
Hamilton sabía bien que la ola de críticas después de que realizó maniobras arriesgadas al comienzo de la carrera en Fuji la semana pasada aún resonaba en el cielo chino.
Y ayer no se equivocó. No cometió errores ni repitió la pesadilla que vivió en pista japonesa. Tuvo un comienzo limpio, apresurándose a la primera curva y manteniendo a Raikkonen a distancia antes de cerrar con un dominio total de la carrera que la hizo suya.
Nick Mulvenney. Reuters