LANZAMIENTO. AC/DC
Por Rafael Valdizán
En medio de una mediocridad generalizada, en cuanto a nuevas propuestas en los distintos campos del rock, el resurgimiento de una banda como AC/DC termina siendo balsámico. Hubo que esperar ocho largos años para que los australianos, liderados por los hermanos Angus y Malcolm Young, volvieran a las tiendas de discos con una nueva criatura: "Black Ice". Quince canciones, un primer sencillo ("Rock and Roll Train") y la producción del gran Brendan O'Brien son algunas de las características de esta nueva obra, llamada a engrosar los anaqueles clásicos del rock duro.
La buena nueva para sus fanáticos es que "Black Ice" aterriza hoy en los estantes locales. Y, mejor aun, quienes adquieran el álbum este día recibirán el 15% de descuento en todas las tiendas Phantom.
LARGA ESPERA
¿Pero por qué tardaron tanto? Esta semana, el vocalista Brian Johnson dio a la agencia EFE las razones por las cuales se detuvieron tras el lanzamiento del disco "Stiff Upper Lip" (2000). "En algún momento teníamos que parar y preguntarnos: '¿Es así como sonábamos cuando empezamos?'. Quizás es algo diferente, tal vez hemos perdido la pasión, el rock... Mejor paremos y hagámoslo de nuevo", explicó.
En tal sentido, el hombre de la boina eterna dio a entender que AC/DC debía engrasar la maquinaria, renovar los sistemas operativos, tomar viada y echar de nuevo a andar a este monstruo de guitarras infecciosas, estructuras acorazadas y mucho corazón... Claro que esta renovación no tendría por qué implicar cambios en la identidad estética del quinteto que completan Cliff Williams (bajo) y Phil Rudd (batería). De hecho, AC/DC es una de las pocas agrupaciones que jamás hipotecó su estilo para conseguir algún rédito adicional. Lo suyo es el rock and roll de la calle, guitarrero, sucio y canalla, aunque en el fondo ellos sean unos tipos normales.
Johnson lo confirma: "Mis días son bastante corrientes: corro, voy al gimnasio, me tomo una cerveza, quedo en comer con mis colegas, hago algo de trabajo... Me encanta lo que hago, pero dentro de nada tendré 65 años y odiaría que la gente pensara que sigo en esto (el rock) por dinero".
Apenas consigamos un ejemplar de "Black Ice", lo comentaremos. Que siga sonando a AC/DC. Tal vez no sea un "Back in Black", pero que mantenga la línea, que nos arañe los oídos, que sea solo rock and roll.