Por: Juan Paredes Castro |
Lo que no han podido hacer hasta hoy la ley ni el conjunto de cúpulas políticas de izquierda, centro o derecha lo ha comenzado a hacer un sitio web llamado Infogob.
Estamos ante una especie de célula informativa de democratización política destinada a dos plataformas: a la de los partidos y a la de la participación ciudadana, en una convergencia inédita en el país.
Desde ayer cualquier ciudadano puede ingresar gratuitamente a www.jne.gob.pe/infogob e indagar desde allí sobre las promesas cumplidas o incumplidas de los presidentes regionales; sobre las actividades que ejercían antes de su elección los alcaldes de Trujillo, Piura y Chiclayo; sobre la vida real y artificial de los partidos políticos; sobre la hoja de vida en detalle de las autoridades municipales provinciales y distritales de todo el país; y sobre las quejas y cuestionamientos a sus cargos que obran en el JNE, como, por ejemplo, los pedidos de revocatoria y sus correspondientes sustentaciones.
¿Dónde está el secreto de Infogob?
Recordemos en principio que Infogob ha sido construido, como portal de información, por un Jurado Nacional de Elecciones que en los últimos tiempos ha dado un salto cualitativo importante, más allá de su pura y restrictiva instancia juridisccional, que lo hacía muy apegado a la Constitución y absolutamente divorciado de una realidad política que había que democratizar.
Su secreto reside en constituir por ahora el ojo público de mirada profunda y escrutadora de nuestro sistema político, hasta donde podemos y debemos conocerlo en su costra y en su intimidad. No aspira a ser, ciertamente, el oráculo político totalizador por excelencia. Pero busca cumplir la función de bisagra de transparencia entre la vida de los partidos y alianzas, el ejercicio de la función pública y la responsabilidad de los elegidos.
En suma: lo que el JNE nos propone a través de Infogob es la oportunidad de fiscalizar a quienes, con nuestros votos, adquieren poder en las altas esferas públicas y que una vez elegidos olvidan su obligación de rendir cuentas.
Infogob viene a ser, pues, la piedra de toque informativa y fiscalizadora de los ciudadanos frente a los poderes públicos, desde los más pequeños, como los municipales, hasta los más grandes como el Congreso y el Gobierno Central, pasando por los regionales.
No obstante todo habrá sido un buen ensayo de laboratorio creativo e imaginativo si Infogob pierde el paso de ahora, se desactualiza y pasa a dormir la siesta en sus laureles de inauguración.
Casi todos los portales de la administración pública suelen morir cada día de inanición informativa. Esperamos que Infogob sea la primigenia excepción de la regla.