Por Martín Reaño. Economista
Los aportes a fondos previsionales son administrados para que generen rentas utilizables en el largo plazo. El aportante decide qué nivel de riesgo está dispuesto a enfrentar y, consecuentemente, a qué monto de renta utilizable aspira. De lo que no se escapa nadie es de los movimientos --suaves o bruscos-- que los mercados experimenten durante los años en que los aportes estarán invertidos.
Este es uno de esos sacudones, fuerte, sin duda, pero parte de las reglas de juego. El impacto final en los valores aún no se conoce. Es momento de esperar, evaluar los cambios permanentes que la crisis dejará y recomponer los criterios de inversión desde ahí.
El mercado se repondrá, los títulos regresarán a valores basados en los fundamentos de las empresas y no en la psicología de los actores. Si va a tomar uno, dos o cuatro años, no se sabe aún, pero estamos hablando de inversiones de largo plazo.