Por Jorge Eslava
Poco se ha discutido en nuestro medio sobre el concepto de literatura infantil. Aunque nunca terminaremos de ponernos de acuerdo, porque nadie se ha puesto de acuerdo siquiera con la definición de literatura. Pero convendría acercarnos diferenciando el sentido de literatura infantil frente al de libro para niños. Es decir, la idea de extrañamiento lingüístico de un texto frente a los elementos icónicos y atractivos que un libro puede contener. La colección "Buenas Noches" de Norma Editorial reúne magníficos libros para niños, donde el texto -el lenguaje como sustento esencial- ocupa un lugar complementario o ancilar de la ilustración, que se presenta como imprescindible. Se trata, claro está, de breves y pulcros cuadernos para los más pequeños.
David McKee es uno de esos autores que imaginan y confeccionan íntegramente su obra. Nacido en Inglaterra, con numerosos "libros de imagen" publicados y donde sobresalen los de Elmer, el elefante de retazos multicolores. La historia de "El príncipe Pedro y el oso de peluche" es un original cuento de encantamiento y valores. Ante la pregunta que le hacen el rey y la reina: "¿Qué quieres de regalo para tu cumpleaños?", el infante heredero responde siempre "un oso de peluche". En las coronadas cabezas de los padres no cabe ese deseo, tan modesto y querendón. Para complacerlo y no renegar de su linaje, los reyes le regalan un bonito oso pero de oro macizo. Lo que ocurre la primera noche, cuando el príncipe abraza a su mascota dura y fría, tiene más quilates que cualquier metal precioso. Un final feliz para el príncipe, quien en el último cuadro no desperdicia la ocasión de ser persuasivo y avispado con su padre. Porque también los reyes necesitan su tirón de orejas
Keiko Kasza es una escritora e ilustradora japonesa que tiene tantos libros como animales de un zoológico: sus personajes son elefantes, chanchos, tigres, gallinas, lobos, ratones. "Choco encuentra a su mamá" y "Los secretos de abuelo Sapo" son libros estupendos, muy ingeniosos y tiernos. El que tengo a mano es "Mi día de suerte", donde se invierte el encuentro clásico del zorro malo y hambriento con el inocente y apetitoso cerdito. Es ahora el cerdito quien busca al zorro en su cabaña y con astucia lo conduce a un juego de situaciones divertidas, no exentas de tensión, para terminar pasándola de lo mejor.