Hoy en Huaraz puede haber un aluvión. Y se llevaría hinchas, jugadores, pero sobre todo un técnico. Y es que claro, después del 4-0 sobre el Aurich, el pueblo merengue espera tranquilidad de victoria, no de empate. Que gane, que guste y que golee. Si no es así, no funciona.
No al menos para el directivo que más influye en Ate desde el costado financiero, es decir, Julio Pacheco, quien amenazó con irse y 48 horas después regresó. El 'Tigre' Gareca lo sabe y espera con la frente en alto (y los colmillos escondidos).
Hoy tiene que ganar en la altura del Rosas Pampa para ponerse allí, a tiro del séptimo lugar. Mitad porque sería el bienestar crema, mitad porque sería su propio bienestar: en los pasillos del Monumental no se habla de otra cosa que no sea su salida y sus reemplazos. "Yo tengo un mes y medio de contrato, nada más", dijo el viernes un 'Tigre' agazapado. Quién sabe si después del Sport Áncash versus Universitario de esta tarde (1:15 p.m.) el rumor se aleja y se habla otra vez de la renovación del técnico.
Lo que sí queda en el recuerdo de esta semana es la frase de uno de los capitanes alternos de la 'U', Rainer Torres. Un tipo que siempre se la jugó por el argentino: "El triunfo con Aurich va para esos que dicen que el equipo no se entrega". Al 'Tigre' no lo quieren --dicen-- los dirigentes, pero los jugadores lo respaldan. Y así a nadie le dan ganas de irse.
La 'U', que tenía previsto llegar la tarde de ayer para evitar cualquier contratiempo --como el que vivió San Martín--, tuvo que programar el viaje para hoy a las ocho de la mañana por el mal tiempo. Debutaría en el once estudiantil el defensa juvenil Pablo Oré.