Una pulga regalona
A quién se le ocurre que una pulga ande en ajetreos por encontrarle un regalo al perro. Además un regalo oportuno, que cumpla con "ser algo muy propio de quien lo entrega y muy útil para el cumpleañero". Solo a María Fernanda Heredia, la talentosa escritora e ilustradora ecuatoriana. Este librito contiene seis historias igualmente ingeniosas. Por ejemplo en "El último hartopico", un pajarraco picudo y deslenguado, confidente de cuanto animal descorazonado merodea el bosque; para todos tiene una respuesta, hasta que se ve obligado a escapar y desde entonces muchas situaciones ya no encuentran solución. O en el cuento "Silencio", cuando a una desesperada profesora de colegio se le antoja --en plena clase de música-- exigir a los chicos que se callen; ¿llegará el silencio y qué dirá al llegar?
Las mil caras de papá y mamá
Si pudiéramos crear un par de manos animadas de travesura y devoción, de hipérbole y minimalismo esas serían las manos del autor de estos libros, que son ejemplos bellos y contradictorios como nuestros padres. Son dos álbumes de imágenes, en las que Browne juega con las percepciones infantiles: desde el papá inmenso como un edificio o la mamá enérgica como un rinoceronte, hasta el papá pequeño como un oso de peluche o la mamá dulce como un gatito. Pero no son los rótulos de estas instantáneas domésticas lo que nos conmueve, sino las propias imágenes que expresan la mirada diabla y devota de los hijuelos.
No es necesario leer el texto brevísimo para ir desgranando las sorpresas de los retratos y llegar al feliz desenlace de la historia. Conviene recordar que el autor, inglés y cincuentón, es uno de los más importantes ilustradores para niños y jóvenes.
Un perro detective
Sin ser este un cuento de terror, leyéndolo he recordado "Los crímenes de la calle Morgue", de Edgar Allan Poe, que es el primer gran cuento del género policiaco. En él se produce un horrendo asesinato de dos mujeres y Auguste Dupin, un detective aficionado, consigue dar con el culpable: un orangután. En "El misterio de los ocho bebés" el detective es un perro sabueso, de hábitos distinguidos, quien debe investigar la desaparición de las crías de una mamá gata, un papá jirafa y una mamá koala. Con ayuda del gato Floro, el perro de caídas orejotas realiza sus pesquisas y captura al culpable: también un simio, pero este conduce con destreza una moto y no es nada malvado. Una historia muy bien escrita, aunque con un desenlace débil para tan buena trama. Finas ilustraciones de Mikel Valverde.