Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
UNA CARRERA QUE HA DESPERTADO UNA CADENA DE SOLIDARIDAD

Pauline, hago esto por ti

Polly Lanfranco ha logrado reunir hasta el momento 18 mil dólares para el INEN ofreciendo un desafío que cumplirá el domingo en la maratón de Nueva York

Por Patrick Espejo M.

No hay dolor más grande que el que lleva un padre o una madre que ha perdido a un hijo. No importa la circunstancia. No importa la edad. La pena es una herida abierta que nunca cicatriza, que difícilmente se puede maquillar y que, definitivamente, nunca se olvida. Hace ocho años que Polly Lanfranco Varea tuvo que despedirse de su hija Pauline Lisson Lanfranco.

Un tumor maligno detectado en el cerebro cuando tan solo tenía 3 años complicó todo. Fue sometida a operaciones, radiación, quimioterapias y mucho más, pero un año y medio más tarde se fue.

La vida nos pone obstáculos difíciles de saltar, pero en el caso de Polly fueron su familia, su entorno, los amigos y su trabajo en Coca-Cola lo que le permitió salir adelante. Quizá la clave que la ha impulsado a seguir y a mantener la vitalidad que hoy, sorprendentemente, muestra a todos ha sido el deporte. Hace dos años comenzó a correr, se unió al grupo Corre Perú de San Borja.

En abril decidió inscribirse para la maratón de Nueva York y este domingo correrá, por primera vez, a sus cuarenta y tantos años los 42 kilómetros y 195 metros. Lo hará por ella, por Pauline, por su familia y por cientos de personas que, sin conocerla directamente, se han sumado a su desafío: completar la maratón y recolectar la mayor cantidad de dinero posible para ayudar al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).

"Pauline. No han sido fáciles estos años sin ti, pero tu fuerza, tu energía, tu vitalidad y tu permanente presencia y apoyo han dado sus frutos. Juntas hemos sido capaces de abrir cientos de corazones y poder ayudar, espero, a otros muchos niños que por alguna razón que no entiendo también sufren de un tumor en el cerebro. Ha sido impresionante cómo ha crecido esto. Lo que comenzó con un correo a la familia, a tu hermano Augusto --que tanto te extraña-- y a algunos amigos se ha multiplicado de tal forma que han llegado ofrecimientos de distintas partes del mundo".

Son casi mil personas que le han escrito a su e-mail (pollylanfranco@gmail.com) en las últimas semanas ofreciéndoles dinero por cada tramo, por cada kilómetro, retándola por el tiempo que empleará o simplemente por cruzar la meta en el Central Park. A una semana de la carrera, ya tiene 18 mil dólares en total ofrecidos por gente solidaria, dinero que espera sirva para paliar, al menos en parte, todas las carencias que tienen esos niños. Y ella espera que en esta semana el monto se pueda duplicar.

"Me costó mucho tiempo volver al Neoplásicas. Me dolía, y me sigue doliendo mucho ir allí. Pero por ti, Pauline, pude vencer eso. He ido en Navidad llevando galletas y bebidas. Pero esta es una forma que podamos estar juntas. Sabes que corro desde agosto del 2006 y que en los últimos meses no he faltado ni he fallado, como buena villamariana, al programa que me han preparado los especialistas. Entreno con un grupo espectacular, que me ha apoyado muchísimo. Y, claro, yo sé que tú me estás ayudando a que haga algo grande".

Polly carga una foto de su hija en el auto. La recuerda siempre. La lycra que usará en Nueva York tendrá un corazón bordado. Cuando habla de su hija, conmueve a todos, doblega a sus amigos que se han quedado para escuchar la entrevista, toca las fibras sensibles de la fotógrafa y del periodista. Ella ha sabido llegar a todos utilizando un arma que no tiene fronteras, haber sabido canalizar la pena que sintió y siente en amor.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook