Por Miguel Villegas
Huaraz. Es brasileño, juega con la verdeamarilla y le dicen Ronnie. Calheira, un delantero que se perdía en el anonimato en Colombia, fue la figura del Sport Áncash, posible tapa en los diarios deportivos, héroe en el 3-0 de su equipo contra una 'U' que tendría que escribirse en minúsculas. Los tres goles los hizo él, el primero colocado, el segundo tras un amague y el tercero de zurda, y confirmó que lo suyo es una coincidencia feliz. Ronnie ayer fue un fenómeno.
Este Áncash ha heredado el vértigo del Alzamendi delantero. Carty y Calheira encaran con velocidad y definen por sorpresa. Frente a defensas inexpertas --la 'U' del debutante Oré, Balta y Duarte lo prueba--, los dos pueden generar resultados como estos. A Germán hay que marcarlo por lo que se sabe de él a los 40 años y a Ronaille por lo mucho que se le desconoce. Aunque desde ayer, un poquito menos.
Con dos tipos así arriba, solo queda proteger bien los costados (con Ubillús y Villanueva) y contar con un volante central de buen pie. En este rubro, la velocidad setentera de Chemo Ruiz se disfraza gracias a la altura. Si la pelota da unas curvas rarísimas en el Rosas Pampa, no es imposible que el lentísimo Ruiz no corra, vuele.
La explicación al (mal) funcionamiento de la 'U' está cerrada con llave, en los casilleros del vestuario. Quizá por eso demoraron tanto en salir al campo (15 minutos), buscándola. La semana en Ate tuvo renuncias, vueltas, discusiones verbales y reuniones secretas. El tema de preocupación fue el 2009, cuando en el 2008 todavía no se cierra el objetivo --salir campeón nacional-- y ahora, tras el 0-3 en contra, sigue lejos del séptimo lugar: cinco puntos.
Pero está claro que allá arriba se necesita más que entrega para sumar puntos. La garra puede servir para proteger el honor, no para ganar necesariamente los tres puntos. Hay que correr como hizo el Áncash, administrar las pocas riquezas como hizo el Áncash y definir como hizo el Áncash. No pudo la 'U', que antes del primero de Calheira tuvo un contragolpe que no pudo resolver a favor (Neyra) y después tuvo un tiro al arco que fue al cuerpo (Malingas). El fútbol bonito fue, como casi siempre, brasileño.
Ahora interpretado por Calheira, un grandote que encara con la derecha y define con izquierda. Un tipo que ayer jugó con la verde y amarilla del Sport Áncash y fue un cabal fenómeno.
EN APRIETOSEl dato
La de ayer fue la primera goleada que sufre la 'U' en el Clausura