Por Elkin Sotelo C. Periodista
Con razón la reunión de los clubes ayer no se extendió demasiado; claudicar les fue fácil. Incluso los clubes grandes, tenaces opositores que hace poco le negaron un préstamo de dinero a Manuel Burga, se rindieron ante un escupitajo de la FIFA.
Es verdad que desatornillar a Burga al modo de Arturo Woodman es la menos indicada, pero a los clubes no se les ha ocurrido que si empiezan un trabajo inteligente y sostenido de persuasión hacia el interior de las bases del fútbol peruano (o ligas departamentales), no estaríamos en tal lamentable situación y al borde del abismo.
Por ahora a los clubes solo les atemoriza la pérdida de derechos inmediatos al costo de un caos imperecedero. Interpretando a Rafael Rizo Patrón, creo que solo buscará que el IPD y el Estado le den una amnistía a Burga, lo dejen inscribirse en los Registros Públicos y solo así logrará que la FIFA tome asiento.
Sometidos a esa tiranía, la ley del menor esfuerzo es la única que le provoca a la ADFP. Cuánta inacción de estos nobles señores.