Por Sergio Markarián. Técnico de fútbol
En el análisis de las fechas nueve y diez del torneo su- damericano de clasificación a Sudáfrica 2010, elogié al técnico de Chile, Marcelo Bielsa, por considerar a su equipo como el que brindó la mejor expresión de fútbol de esas dos fechas.
Ahora, al cierre de la primera rueda y al inicio de la segunda, destaco a Paraguay, que está en el primer lugar de la tabla de posiciones y, de acuerdo con nuestra experiencia, a solo tres puntos de lograr su cuarta clasificación consecutiva al máximo certamen futbolístico.
Mérito indudable de un equipo integrado por muy buenos futbolistas, un moderno e inteligente cuerpo técnico, conducidos desde la dirigencia con mucha sabiduría.
Siempre hemos dicho que los procesos deben sustentarse más allá del entrenador de turno. Que deben ser los dirigentes --desde cargos como director deportivo, departamento de selección, gerente deportivo-- los que construyen junto con el entrenador las políticas deportivas con que habrá de orientarse todo el trabajo.
Han pasado por este proceso paraguayo varios profesionales. Quien les escribe, Carpeggiani, nuevamente este servidor, Ruiz, y ahora Martino. Independientemente de las 'etiquetas', Paraguay ha tenido básicamente el mismo accionar, el mismo estilo. Ha sido práctico y respetuoso de sus posibilidades y las características de sus jugadores.
A la hora de los reconocimientos es poco frecuente que un dirigente aparezca con influencia nítida desde hace 18 años. Juan Ángel Napout está fuertemente vinculado a todas y cada una de las selecciones de este tiempo. Su gestión tiene que ver con dos clasificaciones a los Juegos Olímpicos. En Barcelona como campeón de América, en Atenas nada menos que finalista. Tres clasificaciones consecutivas a los mundiales de Francia, Japón-Corea y Alemania. Ahora ayudado también por otros importantes dirigentes van por la cuarta hacia Sudáfrica.
Es un dirigente que es bien considerado por sus pares. Que tiene muy buena relación con sus técnicos, pero lo más importante: ¡Entra a un vestuario y es respetado y querido por sus jugadores!
Para pensar...