Por Pedro Canelo. Periodista
Maradona hoy cumple 48 años y su principal deseo llegó como regalo de matrimonio (con días de anticipación). El barrilete cósmico se vistió de pretendiente para dirigir a su selección una noche antes del Argentina-Uruguay por las Eliminatorias. En entrevista de una hora con Fernando Niembro, dijo que quería estar. El aviso se instalaba y la avenida de Mayo, en Buenos Aires, se llenaba de pancartas que pedían la salida de Basile y Grondona con frases como "Volvé, Bilardo; volvé, campeón".
Tras perder con el Chile de Bielsa, Coco Basile renunció y los nombres empezaron a caer solos: Bianchi jamás conciliará con Grondona, Russo está tranquilo y casi campeón en Boedo. Quedaba Maradona y Grondona, casi tan cuestionado como Burga por estos días, se graduó de capo para zafar. Como la canción de los Ratones Paranoicos, supo que para el pueblo lo mejor era Diego y que Bilardo, como asesor, será un competidor menos a la hora de elegir al nuevo señor de la AFA. Maradona, suegro de Agüero y crítico de Messi, ahora tendrá que aprender a gambetear sin quitarse el buzo. Ya no podrá usar la mano de Dios. Todo el mundo lo estará mirando.