Primero fue un incidente en la concentración en Lima, muy parecido al Caso Golf Los Incas de la selección. Después una noche de discoteca. Todo en la semana previa al partido con José Gálvez en Chimbote. ¿Los protagonistas? Mario Gómez y Juan Carlos Mariño. Esta información fue confirmada por la gerencia de Cienciano (vía carta notarial que circuló ayer en Cusco) y por el técnico Julio César Uribe. Claro, a medias. "No hubo turbulencia, ¿cuál? No hubo. Ustedes la buscan. Aquí nadie está para matar al otro. Da asco ver a los que tienen poder de escribir. Hay situaciones que son internas y se tienen que manejar como internas", dijo el técnico tras la práctica de ayer en Cusco.
Ni Gómez ni Mariño salen del club por indisciplina. "Que no les pellizque ni que les salga sarpullido, el equipo está bien. Yo respaldo a mis jugadores".