El fiscal Avelino Guillén sostuvo que el juicio que se realizó en el fuero militar por el caso de la matanza de La Cantuta fue "un acto simulado y montado para evitar que se profundicen las investigaciones y se conozca a quienes ordenaron la aplicación de la estrategia de guerra sucia".
Así lo enfatizó ayer durante la incorporación de nuevas pruebas que, en su opinión, acreditarían la responsabilidad del ex presidente Alberto Fujimori en los delitos que se le imputan.
El representante del Ministerio Público precisó que las sentencias expedidas por la Justicia Militar en 1994 demuestran que no se investigó al grupo Colina como un destacamento que formó parte de la estructura del Ejército, sino como un grupo aislado de las Fuerzas Armadas y del desaparecido Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Indicó que los documentos presentados prueban que el fuero privativo formó parte de la estrategia de impunidad.
Dijo además que las resoluciones de ese proceso irregular fueron redactadas en el SIN.
César Nakazaki, abogado del procesado Alberto Fujimori, cuestionó el valor probatorio de los documentos presentados por el fiscal Guillén en la audiencia en la Diroes (Ate Vitarte).