Por Miguel Villegas. Periodista
Ahora que tipos de saco y corbata, y canas y arrugas, se pelean por el premio al peruano más odiado, nadie se acuerda de los chicos del short. Todos hablan del torneo Sub 20, pocos de la selección Sub 20.
Conozco a algunos seleccionados. Es decir, los conozco cuando eran adolescentes, cuando eran mundialistas y Sub 17. Sé que se escriben correos diarios --el capitán Saco-Vértiz con Manco--, sé que se llaman por teléfono a ver qué saben de esto que nadie sabe --los 'jotitas' de la 'U' con los de Cristal--. Sé, también, que los entrenamientos son terapias: Tito Chumpitaz les habla del sistema que busca pero también de ultimátums y plazos que la FPF ha perdido. "Nada va a condicionarlos", declaró ayer Tito. Con el tono con que uno se despide.
Eso es lo que me da rabia. Es la primera vez en que una Sub 20 se alimenta de un proceso exitoso: la Sub 17 mundialista. Y cuando toca limpiarles el camino, los tipos de saco y corbata, y canas y arrugas, lo ensucian. No solo no vamos a organizar el torneo, podríamos no jugarlo. Esta vez, los jóvenes sí van a la tumba.