Hay palabras que no se las lleva el viento y eso explica por qué a lo largo de nuestra historia algunas frases se han grabado fielmente en nuestra memoria y hasta hemos llegado a adoptarlas como parte del hablar cotidiano. Bien dicen que más que lo escrito a los peruanos se nos queda impregnado en la mente lo visto o escuchado.
Cómo no recordar "El pueblo lo hizo" del arquitecto Fernando Belaunde; "El que no la debe no la teme" de Alan García, el "Disolver" de Alberto Fujimori o el "Déjenme trabajar" de Alejandro Toledo.
Tampoco podían faltar las que han pasado a ser parte del vocabulario de la corrupción. Allí están el 'faenón' y el 'aceitar', cortesía de los 'petroaudios' entre Alberto Quimper y Rómulo León Alegría. Aunque la recordación de estas últimas se las tengamos que agradecer más a los programas cómicos. ¿Cuál es su favorita?
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Palabras que no se llevó el viento