ESPECIAL. VIOLENCIA EN EL PAÍS
Por Carlos Zanabria
Los hermanos Ordóñez jugaron en pared. Hugo, el presidente de la región Tacna, se reunió ayer en Lima con el presidente Alan García y el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, para buscar una solución a los problemas suscitados tras la aprobación en el Congreso del proyecto de ley que modifica la repartición del canon minero.
Al mismo tiempo, su hermano Juvenal, el congresista, encabezó una suerte de asamblea popular en el arco del llamado Paseo Cívico, en la que convocó a la población a rechazar la política represiva del Gobierno.
Hoy, los hermanos Ordóñez coincidirán en una asamblea en la que el titular regional explicará los alcances de las reuniones sostenidas con el Ejecutivo, entre ellos la decisión de formar una comisión de trabajo que evalúe mecanismos de ayuda para Tacna.
Según comentó el presidente regional, el dictamen no sería firmado por el Ejecutivo sino hasta después de que esta comisión sostenga una reunión final --que sería el lunes 10--, en que se establecerá una agenda de trabajo. "Estamos parcialmente satisfechos", comentó.
A la salida de esa reunión, Simon declaró que "se está buscando cumplir con lo que corresponde a cada región, sin que ninguna sea afectada". El propio presidente García calificó de "justo, racional y sensato" el proyecto aprobado por el Congreso.
VUELTA A LA NORMALIDAD
Ayer la calma empezó a volver lentamente a la ciudad. Carlos Gonzales Kok, presidente de la Cámara de Comercio de Tacna, explicó que ya los negocios han empezado a atender y que el transporte en las calles es fluido.
Aunque se han registrado movilizaciones, no se percibe una ciudad paralizada. De los buses asignados para trasladar a los manifestantes a los puntos de concentración, uno de ellos se quedó en el punto inicial por no tener pasajeros a quienes llevar.
Mediante una resolución suprema del sector Defensa, se dispuso la movilización de efectivos militares para resguardar lugares estratégicos en Tacna, principalmente el aeropuerto. Ellos permanecerán hasta el viernes 7.
Podría decirse que la protesta está terminando. Lo que no ha terminado aún es el sufrimiento para Helmer Arpasi Valeriano (32), quien recibió el impacto de una granada de gas lacrimógeno y a quien se le diagnosticó muerte cerebral. Arpasi, quien permanece en cuidados intensivos, sufrió dos paros cardíacos y la posibilidad de que sobreviva es remota.
El caso de este joven y toda la protesta en sí se ha debatido en dos terrenos: el real y el radial. Las emisoras locales son las que, a decir de muchos, llevaron la huelga hasta los niveles de violencia que alcanzó. Como dijo Carlos Yáñez, locutor de radio Caplina: "No somos objetivos cuando se trata de la defensa de los intereses de Tacna".
PRECISIONES
4La policía detuvo ayer a Omar Calizaya, quien conducía un camión con dirección a la laguna Suche llevando siete cartuchos de dinamita.
4La laguna Suche surte de agua a los campamentos mineros de Southern en la región Moquegua. Este sujeto intentaba obstruir el envío de agua.
4Días atrás también se afectó el envío de agua de la laguna Aricota, en la localidad de Ite, que distribuye agua para el puerto de Ilo.
4En la ciudad de Tacna se puede ver a grupos de policías resguardando edificios de entidades públicas y de bancos y otros establecimientos.
En muchas ocasiones estos frentes son encabezados por los perdedores de las elecciones pasadas, es decir, sirven para hacer oposición a las autoridades. También hay frentes en que son las mismas autoridades las que actúan, pero que usan a estos para realizar reclamos sin violar la ley que les prohíbe encabezar disturbios.
Tenemos también frentes de defensa más peligrosos en los que personas con oscuro pasado toman las riendas de los reclamos y actúan bajo un manto de seudolegalidad, sin olvidar, claro, sus prácticas pasadas de silenciamiento de las voces que se les oponen.
Esto estaría pasando en Sicuani, donde la población ahora camina cuidándose las espaldas y temerosa de que las paredes escuchen.
No estamos en contra de la población organizada, pero es necesario regular de una vez estos frentes por el bien de la democracia.
* Martín Huancas Chinga. Editor de Perú