PROPUESTA. Insumos del huerto y carnes a la leña
Por Catherine Contreras
El valle de Pachacámac provee de insumos frescos e inspiradores a Óscar Velarde y Luis Alberto Sacilotto. Y a partir de estos --y recurriendo, claro, al entendimiento que les han dado los nueve años que trabajan juntos en cocina-- ambos han diseñado los platos que se citan en lo que han bautizado como la Carta del Campo, disponible solo de lunes a viernes.
Abre las entradas un plato típico de las zonas rurales catalanas, la escalibada: combinación de verduras asadas a las brasas (berenjena, pimiento, cebolla, tomates y ajos) aliñadas con aceite de oliva y piñones tostados. Junto con ella destacan sabores tan naturales como el de la huerta a la parrilla, que luce lo mejor de la cosecha en versión crocante; y la variedad de papas nativas al horno y acompañadas de variadas salsas. No está en la carta, pero pregunte también por el cebiche de verduras
La Carta del Campo sigue con las ensaladas --en que las estrellas provienen de la cosecha del huerto que en este restaurante rodea al comensal-- y estas dan paso a los platos de fondo. Primero en la lista va la cola de buey al vino tinto en larga cocción, seguida por un cordero guisado en su caldo con frejolitos verdes, el conejo a la olla en sazón de ají amarillo y vino blanco, la pesca del día a la parrilla (por ahora la sierra es la estrella), su muy alabado pollo bebe a las brasas y un par de pastas que no pueden faltar.
De los hornos de barro salen el lechoncito con acabado crocante y el cabrito lechal tierno y dorado. Y para los acompañamientos se inclinan más por los pallares, habas y frejolitos de todo tipo y color.
Los postres también son la gloria: pruebe los alfajores rellenos con manjar blanco con leche fresca proveniente del establo vecino; o la tarte tatin hecha en horno de barro.
Para los sábados y domingos (además de feriados), la casa se rebela y dicta atender a todos por igual y servir a la mesa un bufet generoso: empezando con papitas nativas con sus salsas, siguiendo con la escalibada y pan hecho en casa. A continuación, el pollito estrella con sus papas y ensalada, y más carnes: crocante lechoncito, suavísimo cabrito lechal y costillar de cordero cocido al carbón; y, para terminar, los postres que usted quiera. ¿Más para pedir? Vea a su alrededor, y disfrute del paisaje.
MÁS INFORMACIÓN
La Gloria del Campo. Calle 7, Casablanca, Pachacámac
Teléfonos: 231-1796 / 446-6504