COMENTARIO DEL DÍA
Las bolsas neoyorquinas terminaron la primera jornada de noviembre con resultados mixtos, en medio de las expectativas previas a la jornada de elecciones presidenciales en Estados Unidos, y en donde las noticias económicas no precisamente fueron las mejores, especialmente las de la actividad manufacturera en octubre --el índice ISM bajó 4,6% y quedó en 38,9 puntos, el más bajo en 26 años--, que estuvieron lejos de los pronósticos de los economistas --42 puntos-- y muy por debajo de las 50 unidades que marcan la frontera entre el crecimiento o la contracción del sector. Bajo esta situación es muy importante conocer al próximo secretario del Tesoro de EE.UU., ya que será el encargado de aplicar la receta para salir de la crisis financiera.
En tanto, los mercados bursátiles latinos empezaron el penúltimo mes del año con significativos avances en sus indicadores de rentabilidad, ayudados por la relativa estabilidad de los mercados financieros mundiales y una leve recuperación del precio de algunas materias primas. Destacaron las subidas de las bolsas de Lima (10,5%), Buenos Aires (4,63%) y Sao Paulo --en donde se anunció la fusión de los bancos brasileños Itaú y Unibanco, con lo cual se convirtieron en uno de los mayores conglomerados financieros de la región, con activos por US$263.800 millones--. La bolsa limeña experimentó fuertes ganancias producto de la fijación de posiciones en acciones de empresas cuyos resultados financieros trimestrales se mantuvieron en línea con las expectativas de crecimiento de la economía. Igualmente, se notó un abultado volumen de negocios impulsado por las mayores operaciones de Atacocha A y Edelnor, que en conjunto justificaron el 97% del monto total.