Las operadoras que pretendían ingresar a la ruta ferroviaria Cusco-Machu Picchu tuvieron un revés en su objetivo de conseguir el acceso directo a la vía este año, pues el Ositrán decidió que el actual operador, Perú Rail, tenía el derecho de defender su negocio y competir con ellos en una subasta pública.
"La participación de Perú Rail en la subasta es el escenario más perjudicial para los turistas, para las agencias y para los operadores en general que reclamaban una competencia inmediata", comenta José Daniel Amado, presidente de Andean Railways, una de las interesadas en ingresar.
"Se trata de una mala noticia, pues económicamente es complicado ganarle a Perú Rail", añade Juan Alberto Forsyth, presidente de Inka Rail, la otra empresa interesada en ingresar a la ruta. Sucede que --argumentan ambos-- en la medida en que gana la subasta quien ofrece pagar más a la concesionaria de la vía, es fácil que Perú Rail ofrezca una retribución alta. Total --explican-- Perú Rail y Fetransa, concesionario de la vía, están vinculadas.
A pesar del revés, Amado y Forsyth intentarán ingresar a la ruta. "Yo tendré en diciembre mis vagones listos y, tras hacerle pruebas entre enero y febrero, los podré poner en la vía en marzo", sostiene Forsyth. Por ello, participará en la subasta, cuyo nuevo cronograma debe dar a conocer Perú Rail en estos días.
Eso sí, pedirán al Ositrán que regule la subasta para que incorpore mecanismos que permitan a los competidores ganar algunas frecuencias diarias.