Ricardo Gareca respira (y el 'Tigre' ya no parece enjaulado). El día después de la victoria ante Cristal, el técnico de la 'U' tiene todos los síntomas de una buena noche. Le da para recordar los mejores bailes (el gol de Carmona) y la salida victoriosa (su equipo aplaudido por los diez mil hinchas que lo fueron a ver).
El técnico habló ayer con la sonrisa congelada en la noche del miércoles, esa en que ganó algo más que un partido. Los jugadores que él trajo a un club grande (Carmona, Vásquez y Ramírez) lo hicieron sentir, nuevamente, como técnico de club grande. Un técnico que habría decidido mantenerlos hasta el final, es decir, hasta conseguir el puesto siete en el Clausura.
TÁCTICA Y ESTRATEGIA
"No creo que el sistema y los jugadores nuevos hayan sorprendido a Juan Carlos (Oblitas). Él sabe cómo resolver los problemas que le plantea el rival. Pero está claro que tuvimos otra actitud".
LOS REFUERZOS
"Los trajimos para esto, para que jueguen. Creo que era un momento propicio, ellos estaban esperando jugar y lo hicieron a la altura de lo que exige un equipo grande como la 'U'".
¿EL ONCE SE REPITE?
"Era hora de un cambio. Los chicos que entraron (Carmona, Quina, Calderón, Vásquez, Ramírez) trabajan para jugar. Yo a todos les di una oportunidad. Nadie puede decir que no jugó. Siempre hubo respeto por los que ganaron cosas con el club, pero este era el partido para cambiar. Yo no soy de cambiar, vamos a ver cómo llegan para jugar el fin de semana".