WASHINGTON [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El presidente electo de EE.UU., Barack Obama, promete un audaz plan energético para desarrollar las llamadas tecnología verde, reducir las importaciones de petróleo y gravar más las ganancias de las compañías petroleras. Sin embargo, la crisis económica mundial podría ocasionar algunos cambios.
Obama desea invertir US$150.000 millones en diez años en fuentes de energía con bajas emisiones de dióxido de carbono, lo que ayudará a crear 5 millones de puestos de trabajo, duplicar la inversión en investigación y desarrollar tanto el uso de biomasa como de recursos solares y eólicos.
Espera reducir el consumo total de petróleo en diez años, elevar el rendimiento del combustible para vehículos en un 4% anual y otorgar a las automotrices US$4.000 millones para producir autos más eficientes.
Así, para el 2015, se planea proporcionar un crédito tributario de US$7.000 para adquirir vehículos de tecnología avanzada y colocar en la calle un millón de automóviles híbridos que consumen un galón cada 241 km.