El Ositrán realizó ayer la audiencia pública en la que sustentó su propuesta de ajuste de tarifas para cinco servicios prestados en el aeropuerto Jorge Chávez: aterrizaje y despegue, uso del aeropuerto (TUUA), estacionamiento de aeronaves, uso de mangas y uso de instalaciones de carga.
Según los cálculos del regulador, dichas tarifas deberán ajustarse a una tasa equivalente a la inflación anual al cierre del año menos las ganancias de productividad de la compañía con respecto a las de la economía.
De acuerdo con Lincoln Flor, gerente de políticas regulatorias del Ositrán, a setiembre de este año, la inflación en EE.UU., que por contrato de concesión es la que se usará para el cálculo, llegó a 4,49%, mientras que la ganancia de productividad de la compañía fue de 0,84%, lo que significaría que si la tasa de inflación se mantuviera hasta diciembre, las tarifas se tendrían que incrementar en 3,65% a partir de enero.
Un alza que contrasta significativamente con la propuesta de ajuste que ha realizado Lima Airport Partners (LAP), concesionario del aeropuerto. Para Jaime Daly, gerente general de la compañía, no existe ganancia de productividad, sino una pérdida de ella, equivalente a 7,69%, por lo que considera que el cálculo del Ositrán debe ser revisado.
Daniel Ratti, presidente de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional, considera que la propuesta de LAP es exagerada y que la del Ositrán es una mejor alternativa para el sector aerocomercial.
La discrepancia entre los cálculos del Ositrán y de LAP se dan básicamente por la valorización de las instalaciones del aeropuerto al momento de la concesión. Y esto se debe, explica Flor, a que nunca se realizó una tasación del terminal: "LAP lo valoriza según el costo contable, mientras que en el Ositrán hemos hecho una revalorización del edificio central y de la pista de aterrizaje".
El Ositrán ha ofrecido revisar este tema la próxima semana.
PRECISIONES
4Las aerolíneas han contratado a la Universidad del Pacífico para que elabore una propuesta para ellos. Se supone que lo entregarán al Ositrán la próxima semana, pero se desconoce si lo harán en caso que el ajuste sea mayor al propuesto por el Ositrán.
4LAP reclama que el Ositrán haya revalorizado un edificio que estaba en muy malas condiciones y que encima haya usado una tasa de depreciación de 28%, cuando se le debió aplicar una tasa de 37%, que es la que se usa para clínicas y cines.