La Municipalidad de San Isidro informó que ordenó hace dos días el cierre de la galería Vértice porque el local no tenía licencia de funcionamiento. Sin embargo, los propietarios aseguraron que la clausura fue un acto de censura porque había una exposición de arte en la que se mostraba imágenes de santos católicos en ropa interior y en un tono kitsch.
Voceros de la comuna confirmaron a este Diario que la dueña de la galería ubicada en la calle Plascencia 350, Rosario Wenzel, tuvo 10 días de plazo para subsanar las observaciones o cerrarían el negocio, pero no lo hizo.
"El concejo tiene dos formas de fiscalización: cuando el personal detecta en sus recorridos algún local nuevo, o cuando por terceros nos informan de su existencia. La galería funcionaba sin licencia, por eso la cerramos. No tendremos ningún problema en levantarles la sanción cuando subsanen todo. No ha habido afán de callar la muestra, pues está vigente desde el 15 de octubre y le quedaban solo dos días de exposición", explicaron.
Wenzel insistió en la censura y dijo que hubo un error, pues el negocio que estaba en falta era el de su esposo, ubicado en el mismo local y cuya puerta principal está en la calle Los Libertadores pero con el mismo domicilio fiscal de la galería. "Esto fue subsanado dentro del plazo. La galería sí tiene licencia", dijo.
La documentación que maneja el Concejo de San Isidro, en cambio, señala que el local ubicado en Plascencia 350 no tiene ninguna licencia. La puerta que da a Los Libertadores, de la cual hace mención Wenzel, si tiene permiso, pero para la venta de alfombras.