Por Diego Otero
En un mundo saturado de información, en el que el circuito de circulación y consumo de imágenes o palabras se vuelve cada vez más rápido --y cuya velocidad parece, a veces, solo producir ruido--, un trabajo como el de Luz María Bedoya funciona como una pausa de silencio y como una toma de distancia. Desde inicios de esta década, Bedoya viene realizando una serie de proyectos profundamente escuetos y agudos en los que discute los límites y los alcances de nociones como comunicación, sentido y lenguaje.
Lo de Bedoya es una especie de poética del vacío, del tránsito, de lo incompleto o lo anónimo. A partir de simples contrapuntos entre videos, acciones o textos escritos, Bedoya construye escenarios en los que se pone en evidencia la inestabilidad de las convenciones sobre las que construimos significados. Un ejemplo: "Dirección", video realizado en el 2003, muestra a un grupo de personas indicando, en diversos puntos de la ciudad, formas de acceder a distintas direcciones. El audio ha sido eliminado completamente, de modo que solo nos quedamos con encuadres fijos de calles descontextualizadas, y con personas que gesticulan, se acomodan, mueven los brazos, en un intento de comunicación que, bajo los parámetros del proyecto, luce siempre fallido, precario, cercano por momentos al humor o incluso al desamparo.
"Viaje a las islas Hormiga", el nuevo trabajo de Bedoya, se inscribe también en esas coordenadas, aunque ahora el peso reflexivo recae sobre la noción de destino. Un video muestra el horizonte del mar y el ruido del motor de una embarcación ligera. Al costado, una ruma de breves libros ofrece frases sueltas, descontextualizadas, a partir de las que vamos construyendo la imagen probable de una isla. Pero, ¿existe realmente esa isla?, ¿cuánto de ella podemos asir a partir de estas 'pistas'?, ¿qué reverbera en estos exiguos puntos de contacto entre las nociones de 'tránsito' y de 'isla'? Una exposición seductora en su parquedad y sutileza.
Mundo cachinaEn efecto, el formato preferido por Otta es el dibujo, que ella utiliza como una singular mezcla entre herramienta de registro documental y traductor de sensaciones y experiencias privadas. "Asociación baratijas" es el título de esta muestra, que es una especie de relato cronológico de las pequeñas historias invisibles que ocurren y desaparecen en ese epicentro del reciclaje y la curiosidad que es Tacora. Los objetos de segunda mano como una metáfora del arte y viceversa: el arte desgastándose de mano en mano, vendiéndose y comprándose, ante una mirada risueña. Va en 80m2, hasta fin de mes.
4Rituales a patadasLa cosa es así: en la víspera de Navidad, los más jóvenes y bravos pobladores del caserío se ponen sus trajes, que son una fascinante mezcla de disfraz futurista a lo Power Rangers y reminiscencia folclórica tipo danzantes de tijeras, digamos, y se agarran a trompadas. Tal cual. Nuevo proyecto de Micromuseo, que se inscribe en su valiosa vocación por desjerarquizar las nociones de arte para inscribirlo en una plataforma más amplia de la cultura, "Takanakuy" contiene y encausa la violencia entre paisanos. Algo así como "la buena violencia que expulsa la mala violencia". Va en el Paradero Habana (Manuel Bonilla 107, Miraflores).
FICHA
"Viaje a las islas Hormiga"
DÓNDE. [e]Star (Calle Belén 1048, a media cuadra de la Plaza San Martín)
HORARIOS. La inauguración es el sábado 15 a las 12 m. Va los lunes y miércoles de 3 a 9:30 p.m., los viernes y sábados de 3 a 10:30 p.m., y los domingos de 2 a 6 p.m. Entrada libre.