TORNEO CLAUSURA
Por Pedro Canelo
Nunca es tarde para decir ahora. No es tarde porque la vida se hacía humo y el único remedio era abrir los ojos. Cristal salió de sus lagunas, cruzó el desierto y recuperó la sed. Ayer aumentó su esperanza de vida con un triunfo esforzado ante el Cienciano. A pesar de que su defensa es un desconcierto, el equipo rimense ganó después de dos fechas, y sigue ahí. Esperando el error del otro. Un error que ellos no pueden cometer más.
Importan las tres unidades porque alargan el derecho de pensar en cosas mejores. Importan porque Cristal volvió a ganar después de dos derrotas consecutivas y recuperó el paso en esa tabla que sí le sonríe. Esa tabla acumulada en la que ya le sacó 12 puntos al Cienciano, ese rival directo en la lucha por llegar a la Prelibertadores, al cual superó en un partido sufrido, en que el cronómetro se convirtió por ratos en un instrumento sacado de alguna sala de torturas.
Después de ese homenaje al letargo que se apoderó de los rimenses ante la 'U' era inevitable hacer cambios. Por izquierda, Wenceslao Fernández sin ser un prodigioso de la marca al menos imponía algo más de fuerza y en el mediocampo, qué gusto por él, Antonio Lizarbe descongestionó el tránsito del balón. El joven volante, señalado hace unos meses por un confuso doping, está volviendo de a pocos, pero ayer lo hizo muy bien, sobre todo en el primer tiempo.
Con una entrega de pelota más acertada, las llegadas fueron pocas, pero con la fatalidad para el otro. El 'Chino' Ximénez, tantas veces tú, quiere batir el récord no solo con todos los goles sino con todas las formas. Ayer para romper con la rutina hizo uno de taco.
Todo aparecía bajo control, más aun con el golazo del 'Chorri' después de un centro limpio de Danny Sánchez. El sol acompañaba a los celestes, pero el argentino Salom escribió el aviso de una carencia. Con su gol fácil, el descuento de Cienciano, despojó una duda. ¿Por qué el título se le escapa al Cristal? Motivos muchos, pero uno se impone: su defensa. Los del Rímac tienen al mejor delantero (Ximénez), el mediocampo más regular, pero allá atrás nadie paga el seguro.
El Sporting Cristal se acerca a un torneo internacional. Sigue ahí, y ya abrió los ojos como para saber que deben cuidarse en la parte de atrás, ese lado vulnerable que ha dejado de ser amable.