CONSECUENCIAS ESTRATÉGICAS DEL CAMBIO DEMOGRÁFICO EN OCCIDENTE
Por Enrique Obando. Instituto de Estudios Políticos y Estratégicos
En enero del 2008, Herbert Meyer dio en la reunión de Davos una conferencia titulada "Las cuatro grandes transformaciones: informe de inteligencia global para ejecutivos". Meyer fue, durante la administración Reagan, asistente especial del director central de Inteligencia y vicepresidente del Consejo Nacional de Inteligencia de la CIA. Se atribuye a Meyer ser el primer alto funcionario estadounidense en predecir el colapso de la Unión Soviética y por ello se le otorgó la medalla de Servicios Distinguidos de la Inteligencia Nacional, el mayor honor en la comunidad de inteligencia estadounidense.
Las cuatro grandes transformaciones a las que se refiere Meyer son: la guerra de Iraq, el surgimiento de China, el cambio demográfico de la civilización occidental y la reestructuración de los negocios en Estados Unidos. El tema que aquí nos interesa es el demográfico.
Al respecto, Meyer señala que la población de la mayoría de los países del mundo occidental desarrollado ha dejado de reproducirse. Para mantener una población estable se necesita una tasa de nacimientos de 2,1.
En Europa occidental la tasa de nacimientos está en 1,5% o 30% por debajo de la línea de reemplazo. En 30 años habrá 70 u 80 millones menos de europeos de los que hay hoy. Cuando no se tiene trabajadores jóvenes para reemplazar a los que van al retiro se los tiene que importar y los europeos están importando musulmanes, lo que además les está causando problemas de seguridad. Hoy los musulmanes son el 10% de la población de Francia y Alemania y continúan creciendo. Para el 2020 el 50% de los nacimientos en Holanda será de no europeos.
En Japón la tasa de nacimientos es de 1,3. Como resultado Japón perderá 60 millones de habitantes en los próximos 30 años. Como Japón tiene una cultura diferente a la europea se niega a importar trabajadores y en vez de eso está cerrando actividades. Este país también está envejeciendo rápidamente. Para el 2020 uno de cada cinco japoneses tendrá 70 años. Nadie tiene idea de cómo manejar una economía con esta demografía.
Con menos personas trabajando para mantener más gente retirada, los impuestos que el cada vez más pequeño sector de trabajadores tendrá que soportar serán inmensos. Los retirados votan y exigen sus pensiones, y otorgárselas es cada vez más costoso para el Estado y los trabajadores. La seguridad social será un gran problema.
La tasa de nacimientos en Estados Unidos es de 2, justo debajo del nivel de reemplazo. Estados Unidos tiene un crecimiento poblacional debido a la inmigración. Pero como Huntington nos dice, eso está desanglificando a Estados Unidos. Los anglos tienen una tasa de nacimientos del 1,6, bien por debajo de los hispanos, que tienen una tasa del 2,7.
En Estados Unidos los 'baby boomers' están retirándose por millones y cada vez será más difícil para los trabajadores actuales pagar sus pensiones.
Es interesante constatar, que las cifras que da Meyer para los países desarrollados occidentales y Japón y las consecuencias que esto trae, curiosamente guardan alguna similitud con lo que está ocurriendo en Chile.
La tasa de nacimientos en el vecino del sur está hoy en 1,9, vale decir debajo del nivel de reemplazo. Entre 1962 y 1978 las mujeres pasaron de tener 5,4 hijos a 2,8 y de allí siguió descendiendo. Para el 2040 los mayores de 65 años superarán a los menores de 15. Chile tiene una tasa de natalidad propia de un país desarrollado sin serlo, con lo cual tendrá las dificultades de los países desarrollados sin sus beneficios.