VERDÚN / LONDRES / WASHINGTON [DPA]. Han pasado 90 años desde que se firmó el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Ayer, representantes de diversos países europeos conmemoraron esta fecha en Francia y recordaron a los más de 8,5 millones de soldados que perdieron la vida en el conflicto.
La ceremonia, realizada en el sitio donde se desarrolló la batalla de Verdún de 1916, fue encabezada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y reunió al presidente de la Comisión Europea, José Durao Barroso; al jefe de la diplomacia europea, Javier Solana; al príncipe Carlos de Inglaterra y a su esposa Camila, duquesa de Cornwall.
Sarkozy depositó una corona floral en un cementerio de soldados cerca de Verdún junto con el presidente de la Cámara Alta del Parlamento alemán, Peter Müller. "No podemos olvidar ni a uno solo" de los caídos, reclamó el jefe del Estado Francés.
Sarkozy también se convirtió en el primer presidente galo en recordar a los desertores fusilados: "Esta guerra total excluía cualquier indulgencia, cualquier flaqueza", recalcó. Los ejecutados no perdieron su honor, añadió el mandatario: "No fueron cobardes, sino que simplemente fueron llevados al límite de sus fuerzas".
ALEMANIA AUSENTE
Medios británicos afirmaron que la canciller alemana, Angela Merkel, canceló a último momento su asistencia al evento conmemorativo por su desacuerdo con la decisión de Sarkozy de celebrar la ceremonia en Verdún, campo de batalla entre las fuerzas alemanas y francesas, y no en París, como venía siendo habitual.
Un portavoz de la canciller rechazó esa versión y aseguró que la agenda de Merkel no había previsto asistir a la cita.
Nicolas Sarkozy recalcó en su discurso que la cita no tenía por objetivo "celebrar la victoria de una parte sobre la otra (...) sino brindar un homenaje a aquellos que lucharon hasta el final con patriotismo en sus corazones y la convicción de que defendían una causa justa".
Más de 300.000 soldados alemanes y franceses perdieron la vida entre febrero y diciembre de 1916 en Verdún en una de las batallas más largas y sangrientas de la Primera Guerra Mundial.
CEREMONIA INGLESA
La conmemoración del día de entrada en vigor del tratado de armisticio firmado en 1918 entre Alemania y los aliados también se celebró en Londres, donde el primer ministro británico, Gordon Brown, participó en una ceremonia solemne protagonizada por tres de los últimos sobrevivientes del conflicto.
Los veteranos Henry Allingham, de 112 años, Harry Patch, de 110, y Bill Stone, de 108, centraron el emotivo encuentro en el cementerio de Cenotaph de la capital británica. La semana pasada murió con 108 años en Australia otro de los sobrevivientes británicos, Sydney Lucas.
EL COMERCIO LO DIJO
Con "El fin de la gran guerra" como titular, El Comercio anunció el 12 de noviembre de 1918 en su primera edición la firma del armisticio y el entusiasmo que se vivía en Lima y el Callao por el triunfo de los aliados.
Un día antes, las calles centrales de nuestra capital se llenaron de autos embanderados y aclamaciones patrióticas. En la publicación del Diario se podía leer el texto íntegro del armisticio y el discurso del presidente de EE.UU., Woodrow Wilson.