CAJAMARCA
Según investigaciones policiales, el accidente ocurrido hace un mes en la comunidad de Jelic (Celendín), donde fallecieron ocho pasajeros de un ómnibus y 22 resultaron heridos, fue en realidad un asesinato causado por José Melquíades Marín e Higinio Caman, dueños de la empresa Gran Pajatén, quienes buscaban deshacerse de su competidora, la empresa Calconga, propiedad de los hermanos Jorge y Miguel Ángel Villar, quienes viajaban en el vehículo.
Este sorprendente giro nace de las contradicciones en las que cayó el chofer del vehículo accidentado, Johnny Álvarez. Él había declarado que durante el trayecto el ómnibus fue asaltado y él obligado a bajar del vehículo, y que, por nerviosismo, olvidó engancharlo y cayó a un abismo.
Tras ser descubierto, el chofer reconoció haber sido contratado por los dueños de la empresa Gran Pajatén para causar el accidente en el que, efectivamente, murieron sus competidores, los hermanos Villar. Ahora, la policía busca capturar a los homicidas, que están prófugos.