MOSCÚ [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Rusia y Estados Unidos aseguraron ayer que no esperarán la llegada a la Casa Blanca de la nueva administración norteamericana para resolver los problemas que los enfrentan, en particular en materia de seguridad y solución de conflictos.
"El principal mensaje por ambas partes es que los contactos deben continuar para que no haya retrasos debido al cambio de administración en EE.UU.", señaló Yuri Ushakov, jefe adjunto del Gabinete del Gobierno Ruso, citado por las agencias locales.
Ushakov, ex embajador ruso en Washington, hizo estas afirmaciones tras reunirse con el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Políticos, William Burns, que llegó ayer a Moscú en una breve visita.
Burns, embajador estadounidense en Moscú hasta mayo pasado, es el primer funcionario de EE.UU. de alto rango que visita este país desde el estallido de la guerra en Georgia, en agosto.
Los dos diplomáticos coincidieron en la necesidad de que ambos países se atengan al marco estratégico forjado en abril pasado en el balneario ruso de Sochi por el actual primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, y el presidente saliente de EE.UU., George W. Bush.
"No debe haber pausa y es necesario proseguir los contactos bilaterales", comentó.
Al respecto, la embajada estadounidense en Moscú anunció ayer que en diciembre se celebrará la segunda ronda bilateral en materia de defensa antimisiles.
No obstante, las perspectivas no son halagüeñas, ya que el Kremlin rechazó ayer las últimas propuestas de EE.UU. sobre cooperación en el ámbito de la defensa antimisiles.
"Rusia está dispuesta a cooperar con EE.UU. en la seguridad de Europa, pero considera insuficientes las propuestas presentadas. De esta manera, la administración Bush quiere poner en una situación sin salida al presidente electo, Barack Obama", precisó la fuente.
Agregó que las propuestas son insuficientes, no hay nada nuevo. La actual administración quiere a cualquier precio evitar todo debate.
Las relaciones entre Moscú y Washington se han deteriorado en los últimos meses, debido tanto a la intervención militar rusa en la región separatista georgiana de Osetia del Sur (del 8 de agosto al 12 de agosto) como a las discrepancias sobre el escudo antimisiles estadounidense.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, anunció hace una semana que Moscú desplegará cohetes tácticos Iskander en Kaliningrado, en respuesta al escudo que EE.UU. planea emplazar en Europa del Este.
Según informó ayer Serguéi Prijodko, asesor del Kremlin, Medvedev aprovechará la cumbre del G-20 del sábado en Washington para encontrarse con su homólogo Bush.
Esa será la segunda y penúltima reunión entre los líderes ruso y estadounidense antes de que Bush abandone la Casa Blanca en enero, ya que ambos dirigentes tienen previsto entrevistarse durante la cumbre del APEC que se celebrará en el Perú el 22 y el 23 de noviembre.
SEPA MÁSEn Polonia
El mencionado escudo sería colocado en Polonia (un estado que estuvo bajo el régimen soviético durante la Guerra Fría).
Otra razón
El otro motivo de las tensiones entre Moscú y Washington tuvo lugar en agosto pasado cuando Georgia (un aliado de EE.UU.) atacó la región separatista de Osetia del Sur (aliada de Rusia).